"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

domingo, 17 de diciembre de 2017

Coronados de gloria...

El plantel con otra copa para las vitrinas...

Un poco tarde el posteo pero ir a otra ciudad para ver a River Plate siempre es una buena excusa para tomarse unos días de descanso y tener que votar es un buen motivo para volver...

Como siempre la cancha estuvo llena a pesar de que muchos decían y/o sentían que era un título menor o que éste se debía ganar sin jugarlo, como si todavía no se hubieran enterado que los títulos ya no se consiguen solo por la tradición o el nombre de un club. La mentalidad y el juego han cambiado y cualquier partido se debe jugar en el mayor nivel de concentración y entrega durante todo el partido para no complicarse. Tal vez a algunos le haya parecido un título menor por la categoría de los rivales a lo que se debió enfrentar para llegar a la final (sumado a los resultados ¨mentirosos¨ que se dieron, al haber ganado todos los partidos por 3 goles de diferencia aunque no reflejaban el trámite del partido y lo que costaba llegar al primer gol) pero una final nunca es un trámite (aunque la dirigencia de AFA piense también que es un título menor ya que no hubo nadie para entregar la copa y mostrarse en la final).
Un golazo para definir otra copa...

Hay diferencias y un plus entre un equipo decaído y golpeado como River Plate y otro agrandado, sólido pero de menor categoría individual como fue el caso de Atlético de Tucuman. Se notaba ya en la previa. El sábado a la mañana ya había llegado el grueso de los tucumanos (en muchos casos hinchas de River Plate y Atlético) y se los veía caminando por el centro de la ciudad mientras festejaban su primera final y todos vestían orgullosos sus camisetas, en cambio el hincha de River Plate se lo veía en menor cantidad (entradas agotadas, 25 mil para River Plate y 15 mil para los tucumanos), la mayoría hacía turismo, muchos llegaron en combis o micros sobre la hora del partido (para no pagar alojammiento) y muchísimos más hicieron excusiones fuera de la ciudad o llegaban al mediodía desde las ciudades aledañas. En el centro éramos minoría pero en Cacheuta o los micros de excursiones estaban llenos de hinchas millonarios.

En la previa del partido los tucumanos llenaron antes sus lugares y cantaron emocionados pero una vez empezado el partido se notó quien está acostumbrado a jugar finales. El hincha de River Plate se hizo sentir cuando era necesario y a partir del segundo gol, los hinchas tucumanos se sintieron tocados a pesar que el trámite del partido era incierto. El primer gol millonario ante un trámite parejo golpeó al rival pero el empate al minuto los envalentonó y nos complicó, sin embargo el gol al iniciarse el segundo tiempo los dejó con pocas respuestas porque River Plate empezó a manejar mejor la pelota.
Con la camiseta alusiva a la consagración y Maidana levantando otra copa

El trámite del partido no deparó nada extraño, fue lo que se preveía. Una final jugada con intensidad, nerviosisimo, con varios errores pero donde prevaleció la experiencia millonaria y la suerte necesaria en estas ocasiones. En general no se jugó bien pero dieron todo lo que tenían. River Plate intentó mostrar los atributos que suelen tener los planteles de Gallardo pero apenas pudo ocultar sus debilidades (tanto anímicas como los bajones individuales). La defensa cometió demasiados errores y espera el análisis de Gallardo para ver los cambios para el año próximo. La idea del entrenador de tener 2 caudillos en la zaga central y desde ahí armar una defensa inexpugnable (que difícilmente llegaran hasta un arquero débil) no funcionó durante todo el semestre y este partido no fue la excepción. 

Gallardo optó por su tercer arquero Bologna (como lo hizo en los últimos partidos ante las decepcionantes actuaciones de Batalla y Lux) y fue una grata sorpresa. Se mostró como un arquero correcto, no cometió errores estúpidos ni se la jugó demasiado pero transmitió seguridad (fundamental en una final). La gran decepción volvió a ser Maidana (muy lento y cometiendo algunos errores gravísimos que nunca cometía y que pudieron costar muy caros) y Pinola tampoco sobresalió (muestra algunos dotes de caudillo para empujar al equipo pero también está lento). Los laterales presionaron pasando al ataque pero defensivamente no dieron tampoco seguridad (veremos que pasa con el regreso de jugadores más rápidos como Martinez Quarta, Moreira y Mayada). La realidad es que es muy difícil jugar en el más alto nivel si se ataca siempre pensando en la debilidad defensiva y si se sabe que cualquier pelota puede terminar en gol, la inseguridad atrae al error ofensivo y defensivo.
Scocco festejando su gol, el que abrió el resultado

En el medio volvió a verse también más de lo mismo. Ponzio jugando una final con una mentalidad excepcional, mejorando mucho en el segundo tiempo (cuando debieron salir Perez y Scocco dejándonos con poco poder creativo y fuerza ofensiva, lo cual implicaba un doble esfuerzo defensivo) y mostrando el camino. Rojas otra vez se quedó en deuda jugando un pobre partido mientras que el Pity y Nacho Fernandez (parece que es una competencia ideal para él porque fue la competencia en la que más goles hizo y el sábado se despachó con un golazo) hicieron un partido más acorde a lo que se necesitaba de ellos. Ahí estuvo la gran diferencia junto a Enzo Perez (que al tener la pelota en los pies demuestra que tiene una categoría diferente al resto; inteligencia, capacidad, entrega y velocidad diferente) que salvó los horrores defensivos. A ellos se sumó el poderío ofensivo de Scocco (una hermosa avivada su gol). Otro punto interesante fue el ingreso de De la Cruz (a veces complica la defensa rival y otras se embarulla demasiado complicándonos a nosotros, deberá estabilizarse, aprender como aprovechar su habilidad y tranquilizarse para darle más beneficios al equipo) y como siempre no aportaron mucho Auzqui y Borré (aunque tampoco desentonaron tanto como otras veces).

El festejo de vernos otra vez campeones muestra la necesidad que tenía el plantel y los hinchas de festejar y dejar atrás la dura tristeza del semestre. Ahora será el momento de la dirigencia para traer los jugadores que se necesitan, de Gallardo para potenciar a este equipo y de los jugadores para ¨aprovechar¨ las enseñanzas de las derrotas del semestre, para crecer como plantel, para cicatrizar el dolor con una coronación importante y trabajada y convertirse en un plantel que sea recordado. Esperemos que el 2018 nos depare más gloria y alegría.

Por Charro.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Sin respuestas

Golazo de tiro libre que no alcanzó...

El equipo está en un pozo y no sabe como salir. No hay respuestas físicas, anímicas, mentales, futbolísticas, individuales, colectivas... aún están con la cabeza en otra parte. El equipo de Gallardo siempre tuvo un plus que lo hacía imbatible en los momentos decisivos, una presión extra, llegar a la pelota una milésima antes, la suerte del campeón, el acierto del técnico, la aparición individual en el momento más oportuno... todo eso desapareció porque nadie tiene esa respuesta; la presión es similar al del resto de los equipos porque se fue la convicción, la concentración y las piernas no responden, no se llega antes porque el físico, la calidad individual y lo mental no hacen ninguna diferencia, la suerte nos juega en contra (la suerte muchas veces tiene que ver con la fe). Nadie sabe qué pasa y desconfían de sus capacidades. Sabía como ganar (se movía la pelota y se esperaba la mejor oportunidad para convertir porque había seguridad defensiva o convencimiento) pero un golpe sorpresivo (la derrota en Lanús) lo dejó atontado y no logra reaccionar, le quedó la mandíbula débil y ahora sale a cada nuevo round sin saber defenderse, sin saber como atacar y esperando que el rival no lo voltee.

Ya no importa el rival, hasta el rival más débil y con pocas respuestas técnicas individuales es capaz de dejarnos en el piso. Se están perdiendo puntos absurdos y lo peor es que no hay mucho para discutir. Hay demasiados errores y se pagan caros. Ayer nos salvamos de recibir una goleada gracias a 2 salvadas de Bologna en 2 mano a mano y por la inoperancia de los delanteros rivales. Es irónico que el déficit de este equipo (la única respuesta a estas penurias) está en la falta de arquero y delanteros pero ayer los que realmente respondieron fueron Bologna y Scocco.
Esperemos que se acostumbre a la banda, que mejore lo físico y que tenga una buena pretemporada porque lo necesita

Habrá que ver como responde en un partido decisivo pero la realidad es que Bologna está mostrando capacidad para quedarse (algo que no pensé que tenía). La experiencia la está haciendo valer y más allá de las deficiencias que tiene (otro arquero que se clava entre los 3 palos en cada centro), hay que reconocer que mentalmente está mucho mejor que Batalla y Lux. Se está ganando el futuro puesto de arquero suplente. La defensa hace agua pero no por descordinación o descompensación, lo hacen por desconcentrados, lentos y falta de nivel. No hay explicación para el bajo nivel de Pinola (¿tanto pesa la banda roja?) ni para el de Maidana (¿probléma físico? ¿le está huyendo a alguna operación?), salvo que ambos necesiten jugar con un jugador rápido que cubra sus espaldas y que tenga a su cargo mayores espacios defensivos. Es una pena que no haya funcionado la idea de Gallardo de tener una dupla de fuerte carácter capaz de detener a cualquier delantera rival. Claro que el nivel de los centrales también tiene que ver con la poca capacidad defensiva de los laterales. Ayer Gallardo debió dar la orden de que Casco y Saracchi no subieran tanto (tal vez previendo que es una cancha chica) y que se mantuviera el orden defensivo (tal vez pensando en encontrar una respuesta rápida de cara a la final de la semana que viene) pero eso los convirtió en un equipo insulso y en jugadores que mostraron sus incapacidades y pocas veces mostraron sus virtudes. Casco estaba jugando mejor pero arruinó todo en el primer gol. Gallardo optó por la seguridad defensiva y lamentablemente esta no existió. Jugó con doble 5 (teniendo en cuenta que Enzo Perez está lesionado, que Rojas no está en un buen momento técnico ni físico y que el Pity había tenido una mala semana por un golpe) pensando en dar alguna ¨seguridad¨ al equipo (viendo que estamos con la mandíbula floja) pero la jugada salió mal. Ni Ponzio (que siempre da muestras de temperamento pero esta vez no tuvo un buen partido) ni Rossi mostraron buen nivel. No aportaron ofensivamente ni impidieron que el rival lastimara, fueron lentos en el retroceso y perdieron muchas veces la marca.
Entró el Pity y le cambió el ritmo al partido pero tampoco alcanzó

Nos queda la ofensiva... inexistente. Con 2 jugadores muy irregulares (Fernandez y De la Cruz), endebles físicamente (increíble que el uruguayo siempre salga con molestias, especialmente habiendo jugado tan poco) y con poca conexiones para armar juego, es muy difícil que algo pueda salir bien. Si a este poco juego le sumamos el poco peso ofensivo (pobre Scocco, intenta jugar por afuera o buscar la pelota pero sabe que la función en este equipo sin delanteros es estar en el área), nada puede salir bien salvo algún milagro. Las chances de gol que se crearon en el partido fueron pocas y no es de extrañar que el empate transitorio se haya logrado mediante un excelente tiro libre pateado por Scocco. River Plate ya no lastima armando jugadas ofensivas ni con centros por pelota parada (otro ítem que tendrá que revisar Gallardo porque el equipo multicampeón cuando no tuvo respuestas desde el juego las tuvo desde los centros). Para colmo ni siquiera hay respuestas en el banco (entraron Auzqui, Andrade y el Pity). El Pity demostró porque es titular en este equipo (casi el jugador más importante) y los otros demostraron porque el DT les tiene tan poca confianza. No se si tienen ceguera, falta de rebeldía, incapacidad para entender lo que necesita el equipo, falta de categoría... la cuestión es que muchos dan la sensación de no estar a la altura de las circunstancias.

Gallardo dijo que si es necesario no se tomará vacaciones pensando en armar el nuevo equipo y que habrá que trabajar mucho desde lo mental para levantar a este equipo para el próximo sábado. Está claro que hoy no somos favoritos en una final (algo increíble para la era Gallardo) y que este plantel está a años luz del que recibió esta gestión (léase D´onofrio y Gallardo). Hoy hay una necesidad y en algunos meses conoceremos la respuesta, ¿está dispuesta esta dirigencia hacer el enorme gasto que este plantel exige? ¿se dejará de traer jugadores nivel medio para abajo para traer figuras? ¿responderán esas figuras? Si se quiere seguir en esta senda ganadora, no hay más remedio que gastar y no equivocarse (lamentablemente los antecedentes no ayudan).

Por Charro.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Desconcentración y caída libre

Gran gol de River Plate (jugada con excelentes toques de Scocco, Borre y Pity)

Cómo se explica que en este momento River Plate debería estar jugando 2 finales (una continental y otra nacional) pero estamos hablando de lo mal que juega, de la falta de jerarquía, de la impreisonante cantidad de errores que se cometieron, del bajo nivel de varios jugadores, de la falta de respuestas anímicas y deportivas, de los inexplicables resultados, de la preocupante campaña, de la imperiosa necesida de la llegada de refuerzos óptimos. La situación y expectativa de hace unas semanas era milagrosa y se sostenía en un trabajo anímico pero hoy la realidad nos pega un golpe en el estómago para entender cuantas cosas se hicieron mal y a la larga se pagan. Sabíamos que le faltaba solidez y que era un milagro llegar a instancias decisivas con un delantero y sin arquero pero ahora nos encontramos que carecía de rebeldía, de identidad, de capacidad para sobreponerse y de profundidad.

El resultado del miércoles (aún jugando mal) nos había ilusionado con una levantada pero la realidad nos lleva a preocuparnos por el lugar que tenemos en la tabla (más aún pensando que le solemos dar prioridad a la copa). Del plantel campeón 2014 creo que solo queda Maidana (Ponzio apenas peleaba con Kranevitter por ser suplente) y dejamos ir hasta a las buenas apariciones posteriores (estamos hablando de 3 años). En 3 años eliminamos a un equipo de carácter y calidad de campeón para tener un plantel que carece de carácter, la calidad de muchos es discutible y el nivel de las pocas incorporaciones acertadas deja mucho que desear (en el mejor de los casos por irregulares). No estuvimos preparados para la ida del arquero (siempre se trajo arqueros de segundo o tercer nivel y se apostó por un pibe sin experiencia); los centrales se fueron vendiendo para traer un jugador roto, un ecuatoriano que no rindió, recién ahora se trae a Pinola que lamentablemente no responde como se esperaba y la mejor apuesta sigue siendo los pibes; se apostó por marcadores de punto rápidos y ofensivos descuidando el aspecto defensivo (básicamente se necesitan jugadores rápidos y con mucho amor propio para volver siempre y no dar nunca la pelota perdida), vaya uno a saber que pasa con Moreira y Saracchi parece un acierto pero la realidad es que en este tiempo tuvimos a Casco y Mayada siendo el comodín; Ponzio hace milagros pero muy pronto se irá (ojalá aguante un año más) y allí nos dejará el último gramo de cáracter que le queda al equipo porque no hay reemplazo a pesar del tiempo que hubo y de los errores en la elección; en los volantes Enzo Perez es el ejemplo de los jugadores que se necesitan pero también es una realidad que por edad o físico no está listo para el desgaste que exige el juego pretendido por Gallardo (algo similar a lo que pasa con Maidana, Pinola, Ponzio y Scocco); en la creación de fútbol, Nacho Fernandez y Pity Martinez demostraron mucha irregularidad y endeblez anímica (ni hablar de la cantidad de desaciertos en las contrataciones (algunos casos por incapacidad de los jugadors y otras por falta de puntería de los encargados de contratar) y finalmente el colmo de los delanteros (un déficit casi permanente que solo tuvo un período milagroso con el acierto de Alario que llegó supuestamente con un problema en su rodilla, la levantada sorpresiva de Mora y la aparición más sorpresiva de Driussi). Leyendo este diario se puede entender más este momento que el supuesto finalista de 2 competencias. El plantel se fue degradando y se sostuvo en la fortaleza que le daba Gallardo (al juego desde la presión y a lo mental desde la acumulación de resultados) hasta que terminó de pinchar ante Lanús.

Nunca hubo autocrítica de esta falla en las contrataciones, nunca se pretendió mantener al plantel campeón y se menospreció el trabajo a largo plazo que implica armar un plantel campeón. El equipo campeón de Ramón se armó desde el dolor del descenso, el sufrimiento del ascenso, unos torneos de reacomodamiento y terminó de formarse en el triunfo en la bosta y la atajada del penal ante Racing en el Monumental. Fueron pasos permanentes de crecimiento (mejoramiento de plantel incluido). Este plantel tuvo un decaímiento permanente y los resultados nos nublaron la visión.
La buena tarde de Bologna terminó con una derrota

Ayer River Plate jugó un partido con atrevimiento, decisión y paciencia durante gran parte del partido pero tuvo 2 momentos graves de desconcentración o abatimiento (al final del primer tiempo donde los de NOB llegaron 3 veces y los últimos 20 minutos). Todo lo bueno que se hizo durante el resto del partido (al igual que pasó con Lanús) quedó en la nada ante los horrores (tanto individuales como colectivos) que sucedieron en ese lapso de 20 minutos. A River Plate le costó muchísimo llegar al gol (algo habitual ante los esquemas ultra defensivos de Llop) pero cuando al fin lo consiguió y parecía que se encaminaba hacia una victoria (como solía pasar con el equipo campeón 2014/5), aparecieron las desatenciones. Un lateral fue aprovechado por una payasada de Sarmiento para que todo el equipo se desconcentrara y allí llegó el empate, luego apareció la presión y un nuevo error (esta vez una pérdida de balón de Ponzio en el medio) provocó que un jugador se aprovechara de otros 2 errores (Maidana y Montiel barrieron pero erraron a la pelota y ésta siguió su curso hasta que Montiel cometiera penal). Finalmente (otra vez, como pasara ante Talleres e Independiente), el arquero de NOB bajó el centro de un córner y logró que un jugador enfrentara a la carrera a un jugador de River Plate (en este caso Ponzio), le ganara en velocidad su carrera por el lateral y terminara esa carrera con el gol.
Otra lesión y veremos que dice la clínica Rossi...

Bologna tuvo buenas atajadas y poco que hacer en los goles (hasta se tiró bien en el penal), Montiel y Saracchi (es muy bueno a la hora de tirar centros, habrá que ver si le va mejor cuando tengamos un delantero de área) fueron mucho al ataque y dejaron grandes surcos a sus espaldas. El juego de Montiel siempre es al límite y zafa mucho por velocidad y personalidad pero cuando se equivoca provoca mucho daño. Maidana y Barboza están muy lentos pero se arreglaban bien por más que NOB tiene jugadores rápidos hasta que aparecieron las desatenciones (en el primer gol Maidana discute y Barboza pierde la marca, en el segundo Maidana pifia y en el tercero creo que ninguno de los 2 intentó llegar al área porque intentaron cabecear en el otro área). Ponzio se adueñó del medio tanto en defensa como en ataque, fue la salida del juego cuando salió Perez por lesión y siempre fue la rueda de auxilio pero los 2 errores (el último se confió un poco y perdió en velocidad) fueron muy decisivos y notorios. Perez está sufriendo el trajín (selección y River Plate habiendo llegado con pésimo estado físico) y Nacho Fernandez no ayuda (tuvo unos minutos que jugó bien con movilidad pero se diluyó enseguida y fue obvio su reemplazo). Cuando salió Perez se terminó el eje defensivo (los ingresos de las 2 únicas alternativas de alguna jerarquía que tiene River Plate en el banco en este momento, Palacios y De la Cruz, carecen de capacidad defensiva) y se veía venir el problema. Tan poca marca tiene ese mediocampo que en una jugada Pity (tampoco está pasando por su mejor momento) debió correr casi hasta el córner para salvarnos de un avance rival. Adelante más de lo mismo. Borré es voluntad pero sin peso y Scocco está muy solo en un puesto que no siente.

Así va terminando el año. Con Gallardo preocupadísimo y esperando que la copa Argentina apañe el dolor que tenemos los hinchas y jugadores. Veremos como llevamos los últimos 15 días del año futbolístico.

Por Charro.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Rearmarse desde el dolor

Borré festeja su gol y todos agradecemos a D´s

River Plate volvió a meterse mentalmente en el campeonato nacional después de 3 empates y 3 derrotas y en el medio de una eliminación en la copa muy dolorosa. El mismo día que se jugaba la primera final de la copa Libertadores (en la cual no volvían a usar el VAR para no cobrarle un penal en contra de Lanús), River Plate debía enfrentar su dolor en el campo de juego (y en las tribunas o frente al televisor). Un partido adelantado porque el 9 de diciembre habrá una reunión de mandatarios y la policía no podrá ocuparse de otra cosa, un horario incómodo y un River Plate muy desmotivado no eran el mejor cóctel ni el más motivador espectáculo.
Montiel vuelve a cumplir, esta vez en su puesto natural

Al ver los últimos partidos de River Plate, se puede ver a un plantel golpeado que intenta mostrar entereza, nuevas motivaciones y fundamentalmente una posibilidad de revancha. Lo mejor que puede pasar es que lleguen las vacaciones pero antes se debe sumar lo máximo posible para no quedarse lejos de cualquier objetivo próximo. Reencontrarse con las virtudes de este grupo y jugar como quiere el entrenador será la próxima, mientras tanto se debe sumar y conseguir el único título que aún queda por jugar.

En estos días Gallardo intenta encontrar las piezas que puedan mantener un rompecabezas armado e intentará aprender de los muchos errores del semestre. Desde un inicio de su ciclo siempre se la jugó a todo o nada y esta vez nos quedamos sin nada cuando pensábamos que tendríamos todo. El precio de los errores fue muy grande a pesar de que esta vez volvimos a estar muy cerca. La moneda cayó del lado incorrecto (así como en el 2015 cayó del correcto), los aciertos y errores fueron similares pero el resultado fue el opuesto y ahora no queda más remedio que buscar las soluciones. Será fundamental rearmarse desde el dolor y buscar revancha, no desarmar este grupo dolorido pero si buscar potenciarlo y quitarle los muchos defectos que tiene. Habrá que buscar explicaciones y soluciones.
Bologna mantuvo el arco en 0... no es poco...

Ayer River Plate volvió a jugar mal, sin alma, sin reacción, sin motivación pero entregando lo poco que le queda. Hay jugadores que están superados por las circunstancias y otros que no logran llegar al nivel que exige esta camiseta, otros que no logran regularidad y otros que están peligrosamentes empantanados en un nivel decepcionante. Estamos tan mal (o sufrimos las consecuencias de haber hecho tan mal las elecciones) que nuestros salvavidas son Bologna (un pobre tercer arquero que hizo las cosas mejor que los 2 arqueros supuestamente superiores a él) y Borré (un delantero muy fresco y joven que debe entrar porque Scocco no tiene un delantero que lo acompañe y el trabajo de Auzqui es decepcionante).

Bologna hizo un buen trabajo (aunque nunca transmite seguridad y pareciera que le rebotan las pelotas porque van hacia donde él está o no entran cuando él está vencido) y logró mantener el arco en 0 (cuando el rival tuvo varias chances). La defensa volvió a sufrir los centros áereos y no estuvo segura a pesar de la innovación que buscó Gallardo. De 4 jugó Casco y de 3 Saracchi. Casco viene levantando su nivel (lo hizo bien ante Independiente y ayer no desentonó) pero sigue estando muy lejos de lo necesario. El uruguayo estuvo muy impreciso pero demuestra que tiene cualidades (lo mismo que le pasa a De la Cruz) y desequilibra en algunas ocasiones. Como centrales jugaron Montiel (un jugador que da todo lo que tiene, se equivoca pero se levanta y vuelve a intentar, hace algo mal y vuelve a presionar para recuperar la pelota, juega demasiado al límite pero tuvo un semestre que lo coloca como una opción válida para Gallardo) y Pinola (nivel decepcionante; no logra comandar la defensa ni transmitir seguridad). Ponzio volvió a mostrar que es el alma del equipo, el que levanta al equipo, el que muestra donde y como presionar, aún sin jugar en su mejor nivel es una pieza clave (como extrañamos a los jugadores similares a él). Enzo Perez acompañó (dubitativo al principio y más seguro en el segundo tiempo) y logró juntarse con el movedizo De la Cruz (el uruguayo muestra cosas interesantes pero tiene el maldito casco en sus ojos; corre pero no piensa, piensa pero ejecuta mal, intenta pero choca, lucha pero es débil físicamente, pone voluntad pero termina mal las jugadas...). El Pity Martinez es otra pieza fundamental en el armado del fútbol del equipo (está muy irregular, con muchos altibajos) y Auzqui tuvo un partido para el olvido. Pobre Scocco que sigue intentando solo entre los centrales rivales (urgente necesitamos delanteros).
Pity sigue siendo irregular pero fundamental

En el segundo tiempo Borré ayudó (e hizo el primer gol) y Maidana ingresó sobre el final (otro jugador que necesitamos que levante el nivel) por una molestia de Casco. El resultado final de 2 a 0 (con un penal inexistente) no refleja lo que pasó en la cancha pero puede servir si el plantel logra reencontrarse con sus seguridades y profundizar las virtudes que mostró en este semestre.

Veremos que pasa en la próxima fecha y como se termina el año, teniendo en cuenta lo difícil que se presentará el 2018.

Por Charro.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Una nueva final...

La atajada que valió como un gol. Por fin Lux lo hizo...

Las derrotas de la semana pasada pegaron fuerte y sin embargo River Plate acaba de clasificar para una nueva final, River Plate clasificó para la final de Copa Argentina ante Atlético Tucuman. Levantar el ánimo a un plantel que se sabía tan cercano a un objetivo e inexplicablemente quedó afuera también debe ser duro, sin embargo el equipo salió a buscar el nuevo objetivo (después de que Gallardo saliera en la semana a desviar la atención y levantara el ánimo de todo el mundo River al anunciar su continuidad).

Como pasó varias veces en esta copa, Gallardo se tomó muy en serio este partido a pesar de la diferencia de nivel que hay a priori. River Plate le ganó a Morón (recién ascendido a la categoría inmediatamente inferior). Como en los partidos anteriores, estos equipos son muy aguerridos y compiten de igual a igual hasta que los derrumba un gol, luego River Plate aprovecha la desconcentración y convierte el segundo gol (pasó en varios partidos este año y también pasó que esos goles son sobre el final del primer tiempo). En el segundo tiempo el rival intenta pero choca con sus limitaciones y River Plate hace valer esa diferencia de nivel individual (y finalmente se termina ganando por 3 goles).

La primera pelota de riesgo fue para Morón y creo que fue una de las primeras salvadas providenciales de Lux (algo que se le reclama al arquero, esa atajada que sorprende, que está fuera de libreto, esa atajada que vale tanto como un gol propio y que cambia el rumbo del parotido). River Plate tuvo la paciencia de buscar el gol moviendo la pelota hacia los laterales e ir golpeando al rival hasta encontrar el hueco, presionó y así fianlmente llegó al gol.

Se destacó Lux con su atajada pero el resto de la defensa tampoco desentonó. No se cometieron errores importantes y controlaron la ofensiva de Morón (no le dieron chances para llegar al gol). Ayer incluso Maidana hizo el segundo gol y Casco con un excelente movimiento abrió la defensa rival en uno de los goles. Ponzio, al no estar ni Perez ni Rojas, se lo vio más solitario pero volvió a ser un león. Ofensivamente se volvió a destacar Fernandez (después de algunos partidos muy bajos, volvió a convertir y fue dueño del balón), Auzqui fue voluntarioso pero chocó demasiado y decide muy mal (juega con el balde puesto), De la Cruz también se muestra movedizo y arranca bien pero suele decidir muy mal, también choca o ejecuta mal lo que piensa bien, Martinez no estuvo claro pero intentó como siempre (más adelantado de lo habitual) y Scocco peleó mucho y estuvo demasiado fastidioso. En el segundo tiempo ingresó Rojas (15 minutos) y volvió a mostrar ese juego inteligente tan habitual en él pero que estaba ausente en el último tiempo. Finalmente, casi en el descuento, Andrade ingresó y le dio un pase que dejó solo a Borré para marcar el tercer gol (así logró que todos los partidos de esta copa terminaran con 3 goles de diferencia, que Gallardo llegara a su décima final por copas y que River Plate llegara a su décima victoria consecutiva en copa Argentina).

No fue un gran partido, no fue una gran actuación (como en toda esta copa, se hizo lo necesario para ganar con tranquilidad pero sin brillo) pero se llegó a la victoria, no se sufrió demasiado y se llegó a una nueva final.

Por Charro.

lunes, 6 de noviembre de 2017

El dolor de pagar por los pecados

Siempre presentes los hinchas

El golpe del martes había sido demasiado duro para todos, había sembrado dudas en los hinchas y los jugadores tendrían que salir a ganar el superclásico sin hacer el duelo por haber perdido el gran objetivo del año en forma absurda y estando tan cerca. Todos dudábamos sobre la respuesta que tendría el equipo y hasta los hinchas estábamos golpeados. La gente respondió desde temprano, no había alegría exultante pero el estadio estuvo colmado y lleno de aliento (si bien hubo momentos de desconcentración, tanto en los hinchas como en los jugadores). Extrañamente (?) el operativo policial volvió a ser un desastre (abrieron muy tarde las puertas, luego los controles fueron pésimamente armados en Figueroa Alcorta y finalmente optaron por no revisar y volvieron a hacer un desastre en Quinteros).
Otro caudillo para el plantel

El equipo respondió en la cancha pero se pagaron muy caros los errores del mercado de pases, la soberbia y la creencia en la varita mágica. Es cierto que pronto volverán a estar Mayada, Martinez Quarta, Moreira y Saracchi, lo cual dará algunas alternativas. Lo real es que este semestre se había empezado con más alternativas en el mediocampo pero las salidas de Driussi y Alario quitaron todas las chances de darle valor a ese potencial que se había construido en el medio. La falta de arquero es fundamental para explicar estos resultados, estos 3 partidos de esta semana nos dejaron en evidencia. Los 3 arqueros no logran hacer 1, Montiel apareció como un bombero (es un central y no lateral) para apagar el fuego de la falta de laterales, nos quedamos con 3 centrales de personalidad pero muy lentos ante laterales que suben mucho y Casco se convirtió en un colador cada vez más permeable, nos quedamos sin delanteros (Larrondo y Mora lesionados y los otros 3 vendidos) y el gran semestre de Scocco nos hizo creer que se puede jugar sin centrodelanteros (ni Auzqui, Borré o Sccocco son jugadores de área). Se trajo a Borré como negocio a largo plazo cuando se necesitaba un 9 que haga goles ahora.
Caudillo absoluto...

Ver a Ponzio, Perez y Scocco daba pena porque su nivel y compromiso se merecían otro presente. Tomaron la lanza acompañados por un Maidana (que ya no es el impenetrable) y Pinola (que que es un buen referente pero es lento para cubrir la espalda de Casco) pero ellos no pudieron suplir las graves falencias del armado del plantel. La dirigencia pensó que Gallardo haría magia como hizo en el 2015 (donde encontró un plantel que se comprometió y cada jugador se convirtió en figura en su puesto) pero esta vez hubo jugadores que no estuvieron al nivel que se necesitaba.
 Gol mal anulado episodio mil...

Ayer se jugó un partido trabado, en el que los bosteros se tomaron su tiempo (5 puntos de ventaja y un partido menos) y esperaron que River Plate se desesperara o cometiera errores. El equipo de Gallardo no se desesperó, hizo su partido pero cometió errores importantes. No jugó bien en ofensiva (cuando no funciona Nacho Fernandez y Pity empieza a enloquecer porque no tiene con quien jugar y entonces se pone el balde que le impide ver a sus compañeros, el ataque se queda sin ideas) y en defensa sufrió demasiado. Tan decepcionados estábamos que pocos se quejaron del gol mal anulado. Cuando no se liga o se salen mal las cosas, no es de extrañar que sucedan las cosas a las que no estamos acostumbrados. Nos golpean en los momentos justos (cuando mejor atacábamos se hace expulsar Fernandez, de la falta nos hacen el gol faltando 5 minutos para terminar el primer tiempo, al empatar a los pocos minutos nos hacen el segundo) y hasta las palabras de Gallardo caen en saco roto (el entrenador odia quedarse con un jugador menos, es lo último que le recuerda a los jugadores antes de salir a la cancha ¨entran a la cancha 11, vuelven 11¨).

Lux no fue culpable directo de los goles pero no salva una. Como siempre digo, es un arquero correcto que puede tener una buena atajada o un error (más determinante como la del martes o menos como pasó en algún otro partido) pero que dificilmente te salve un partido (todo lo contrario a Batalla, quien te puede salvar un partido pero comete 1 error en casi todos los partidos y estos pueden ser muy determinantes o pasar inadvertidos). Así es como las 2 pelotas que fueron al arco terminaron en gol. Montiel es un jugador de pura voluntad y muy arriesgado. Es muy rápido y confiado, todas las jugadas son a matar o morir y ayer ganó siempre. Muy meritorio teniendo en cuenta lo que se juega, la edad y la poca experiencia. Maidana y Pinola tuvieron sus desajustes, sus errores pero no afectaron tanto el trámite del partido. Ambos necesitan de compañero de zaga a un jugador rápido (especialmente si deben cubrir constantemente las espaldas del lateral). A Pinola se lo ve demasiado pendiente de la espalda de Casco y eso lo vuelve dubitativo y crea espacios grandes. De Casco ya no se puede decir mucho más salvo que cada vez está jugando peor, siente el murmullo.
La tontería de Fernandez...

El gran trabajo estuvo en la dupla de Ponzio y Perez. Ponzio se siente muy cómodo en estos partidos y volvió a ser el alma del equipo, el que va al piso y no deja que nadie pase cómodo a su lado, Perez fue otro que puso en la cancha todo lo que tenía, tal vez no fue tan claro a la hora de armar el juego pero fue enorme su compromiso. Ambos salvaron increíblemente contraataques que no podían terminar en otro lado que no sea la red. Fernandez se hizo expulsar tontamente, Rojas no recupera su nivel, Martinez chocó durante todo el partido (pero sigue siendo un jugador que no se esconde) y Scocco hizo lo que pudo en este River Plate que lo deja solo. En el segundo tiempo ingresó De la Cruz que volvió a poner vértigo pero fue poco efectivo. El golazo de Ponzio nos hizo creer en el milagro (ya estábamos jugando 10 contra 10) pero esa ilusión duró poco. Gallardo se la había jugado para lograr ese empate desarmando el equipo (Auzqui por Maidana, otro cambio casi tan inexplicable como el del martes cuando ingresó Auzqui por Perez. Sobre el final quemó las naves poniendo a Borré por Perez). 
Todo el equipo unido junto al capitán... así es como habrá que levantarse

Pasaron cosas muy raras esta semana. Solo el cuerpo técnico entenderá los cambios de estos partidos, solo los dirigentes sabrán porqué no traen jugadores de jerarquía para tener un plantel equilibrado y acorde a lo que se juega y solo el plantel sabrá que pasó en estos partidos definitorios (cuando hasta ahora no fallaba). Lo que queda claro es que Gallardo tiene unas semanas para barajar de nuevo y replantear este final de semestre (terminar lo mejor posible en el torneo y ganar la copa Argentina) mientras decide si se queda una temporada más.

Por Charro.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Una noche dolorosa y llena de bronca

En la foto se ve la mano separada pero encima movió el brazo para interferir con la trayectoria

Una noche que parecía de fiesta terminó en desastre, un partido que se empezó dominando, nos lo robaron y finalmente pagamos caros los errores. Una noche en que se pagaron todos los pecados y soberbias de los últimos tiempos. Imposible no recordar el doping, los 2 últimos partidos de la fase de grupos jugando con suplentes, el arquero de categoría que nunca llegó, la ida de Alario y el reemplazo que nunca arrivó, compras inexplicables, Vangioni... y las advertencias que se venían haciendo sobre este partido (y la dirigencia durmió)

River Plate ganaba con autoridad el primer tiempo. 2 a 0 gracias a un penal y un cabezazo de Montiel y a partir de allí extrañamente algo pasó para que no nos cobraran una clara mano en el área (ni siquiera quisieron pedir el VAR, esto hubiera significado la amarilla para el defensor), un fuera de juego cuando Scocco quedaba solo frente al arco y estaba varios metros habilitado, un trompazo a Rojas que no quisieron ver... y un fatídico error en el minuto 46 para que un primer tiempo tranquilo terminara 2 a 1. En el segundo tiempo tardaron 3 minutos en empatar (por otra desconcentración) y en 15 minutos terminaron por destrozar todo lo bueno del primer tiempo y de esta copa. Tal vez pensaron que el partido estaba terminado y repentinamente se vieron frente a un resultado adverso. Es inexplicable que el árbitro haya pedido el VAR para cobrar un penal a favor de Lanús y no lo haya pedido para cobrar el claro penal a favor de River Plate.
Un nuevo sistema que se convierte en la forma de asegurar un robo

Una pena haber arruinado todo con un pésimo segundo tiempo y haber permitido que nos dañaran con tanta alevosía (Fantino durante varios días vino diciendo que nos iban a perjudicar en este partido). A veces no se puede ni debe creer en las conspiraciones pero otras terminan demostrándose la lógica de la realidad. Lo dijo Gallardo, lo del VAR fue un bochorno y hay 7 tipos que se ¨equivocaron¨ pero eso no quita que River Plate se equivocó demasiado en defensa y que algunos jugadores no estuvieron a la altura (especialmente Fernandez y Martinez). Así como la lesión de Saracchi cambió el curso de la serie, la lesión de Enzo Perez terminó de determinar el curso del partido. Casco volvió a demostrar que le pesa la camiseta, Pinola (que había sido figura en el anterior partido) cometió demasiados errores groseros, Maidana no transmitió seguridad, Montiel cometió pecados de juventud, Luz no atajó una pelota, Rojas está intrascendente, Ponzio se movió pero estuvo impreciso, Perez al igual que Fernandez y Martinez estuvieron diluídos y solo Scocco escapó a esta chatura que nos dejó afuera.

Como dijo Ponzio, este grupo tendrá que salir fortalecido porque en las derrotas es donde más se aprende. Será fundamental que el grupo se levante y la dirigencia haga su trabajo para que el plantel tenga jerarquía en todas sus líneas. Son varios los jugadores que ya están muy cerca del retiro y es necesario buscar la continuidad del ciclo y obtener resultados importantes antes de que se vayan. Ahora viene el partido ante los bosteros y habrá que ver como se levanta el ánimo de este plantel.

Por Charro.

domingo, 29 de octubre de 2017

Con los pibes; sin peso y con errores donde no se debe

Un partido duro que se definió por el trabajo en las áreas

Gallardo esta vez no tuvo muchas opciones, decidió no arriesgar más de cara a un partido determinante como el que se jugará el próximo martes. Las lesiones y los errores en el mercado de pases dejaron algunas zonas con problemas que no tienen solución. Las lesiones de Saracchi, Moreira y Lollo (también faltaba el lateral derecho de la reserva) en defensa más las suspensiones de Martinez Quarta y Mayada y venta de Mina para tener cupo extranjero, dejaron solo 5 jugadores profesionales en la defensa. La ida repentina de Alario (sumada a la de Driussi), la libertad de acción de Alonso (para tener cupo de extranjero), las lesiones de Mora y Larrondo (hasta el pibe Picazzo estaba lesionado), la falta de experiencia de Borré y la irregularidad de Auzqui, hacen que Scocco no pueda ser arriesgado nunca. Es así que River Plate ayer presentó un equipo con defensores que no jugaron nunca juntos (incluso Aguirre debió sacrificarse en un puesto al que no está acostumbrado), un mediocampo con un jugador que volvió oficialmente después de 9 meses y una delantera sin peso. Un equipo con demasiados juveniles que aguantó bastante bien el primer tiempo pero sufrió mucho los golpes que recibió.
Excelente gol y definición

Estos partidos se definen por los momentos en que se convierten los goles o por lo determinante de los errores. River Plate sufrió ambos males. Gol al último minuto del primer tiempo, desconcentración en los 2 últlimos goles, incapacidad para definir en el arco contrario y hubo momentos en los que dosificaron el esfuerzo porque no están preparados para el esfuerzo que les demanda Gallardo y eso el rival no lo perdonó.

El partido pudo ser para cualquiera de los 2 en el primer tiempo. River Plate contuvo al rival (que tampoco tuvo muchas luces) pero llegaban al área lastimando más. Hay veces que en las actitudes de los pibes se puede intuir la orden del banco. En mi opinión Gallardo les pidió mucha presión, que cuidaran la pelota y que no los dejaran venir cómodos. La sucesión de amarillas complicó esa tarea (es otra orden de Gallardo, no acepta que el equipo pierda un jugador) y los defensores tuvieron mucho miedo al poner la pierna y en el segundo tiempo más de uno quedó muy cansado (se notaba en los errores en los pases y que varias veces ya no corrían a sus marcas (especialmente el mediocampo).
 El debut del hijo de Gallardo...

Más allá de los pibes que debutaron (fallido por el rendimiento general al que no pudieron escapar), lo más preocupante es el bajo nivel de algunos suplentes (esos que suelen estar en el banco de suplentes). A Ponzio no le queda tanta cuerda e Iván Rossi quedaría como su reemplazo natural (?) y lamentablemente no se está ganando el puesto (y tampoco está jugando Morán Correa. Ayer no tuvo un mal primer tiempo pero sus baches son muy peligrosos). La falta de delanteros está obligando a Gallardo a poner seguido a Auzqui y Borré pero ninguno de los 2 son soluciones en este momento (Auzqui es buena intención pero puro barullo y el colombiano es muy liviano), Barboza está decepcionando (cumplió bien la función de líder defensivo al lado de tantos pibes pero en el segundo tiempo se diluyó) y Denis Rodriguez sintió la falta de fútbol.

Otra vez Batalla quedó expuesto (fue su culpa el gol al último minuto del primer tiempo) y su grave error se vuelve a pagar muy caro (es uno de los grandes problemas que está teniendo Batalla, sus errores tienen un precio muy caro, son en partidos o momentos determinantes). En la defensa debutaron los laterales Aguirre y Nahuel Gallardo (Aguirre fue improvisado a la derecha porque el lateral de la reserva también estaba lesionado). Gallardo tenía todas las cámaras encima y respondió bien (especialmente por actitud) en el primer tiempo (terminó siendo lo mejor de la defensa). De centrales estuvieron Barboza y Sibile (no suelen juegar juntos estos defensores) y se les notó el desacople y el nerviosismo del debutante. Rossi se mareó ante tanto toque cordobes y no fue bien custodiado por Rodriguez ni Palacios (siempre tomaban a los cordobeses desde atrás y por eso llegaron tan cómodos en los goles). En ofensiva estos jugadores intentaron juntarse con De La Cruz pero no lo lograron y el uruguayo poco pudo hacer porque ni siquiera tuvo oportunidad de juntarse con Auzqui y Borré.
Muchos debuts para un partido

Es cierto que no se podía poner a los titulares porque el plentel está descompensado. El equipo que se presentó ayer no es ni siquiera el suplente. Esta falta de jerarquía se notó demasiado porque una cosa es poner a un debutante y otra es que la estructura base esté colmada por debutantes o jugadores de poca jerarquía. Más allá de lo excepcional de la circunstancia y de lo exagerado del resultado (no se merecían esta goleada de 4 a 0), sería bueno que el manager y cuerpo técnico revean las compras del mercado de pases. Las lesiones de los laterales (de primera y reserva) entra en la categoría mala suerte (aunque se dejaron ir a algunos jugadores de ese puesto), lo de la suspensiones nadie quiere escuchar ni decir de quien es la responsabilidad pero lo Lollo, Larrondo y Alario y el desbalanceo del plantel no puede ser pasado por alto (recién en este mercado de pases Gallardo logró tener diferentes variantes en el mediocampo). Los primeros 2 nombres son inversiones caras (especialmente porque se pagó más de lo que la cláusula indicaba) que pudieron haber implicado la llegada de otros jugadores y lo de Alario no puede pasar tan sorpresivamente en un momento tan determinante.

Así estamos y se está pagando muy caro porque ya estamos a 9 puntos del líder cuando recién van 7 fechas (y siempre hay que pensar en la clasificación para la copa).

Por Charro.