"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

lunes, 16 de octubre de 2017

Una peligrosa repetición

Una buena jugada colectiva para llegar al gol

River Plate volvió a empatar, volvió a empatar en el Monumental y volvió a hacerlo después de haber conseguido marcar la complicada diferencia inicial. Cuando un problema se repite tantas veces y de formas tan diferentes, el técnico debe revisar mucho como solucionarlo (confío que Gallardo estará pensando mucho acerca de todo esto). 

Van 3 años y en estos años se han cometido varios errores. Se desarmó un equipo campeón y el rearmado lleva mucho tiempo, se han hecho pruebas y hay varios jugadores tuvieron su tiempo para acostumbrarse y adaptarse al peso de la camiseta y de la exigencia pero cuando todo empezaba a encaminarse (por lo que puede verse, un proceso de rearmado implica más de 2 años de compra y venta de jugadores, salvo cuando la billetera es tan grande que permite comprar mucho y las pruebas son más rápidas). La manta es corta, siempre se elige algo para priorizar porque la diferencia entre titulares y suplentes es muy grande o porque aún no están preparados para asumir la responsabilidad o porque aún hay que armar el equipo o porque el equipo aún no madura lo suficiente.
De La Cruz es irregular pero determinante

Este equipo encontró su juego pero aún no maduró. Gallardo quiere que aprendan a manejar el partido, aprender a ser duros y seguros en defensa después haber conseguido lo más complicado, abrir el marcador. Abrir el marcador sin goleadores es un arduo trabajo que implica un gran trabajo en conjunto y los suplentes aún no están al nivel para armar ese juego ni para dar seguridad defensiva (algo que también le cuesta consiguir a los titulares). El gran problema es que Gallardo suplanta estas falencias con un gran discurso motivacional en los partidos definitorios pero que no les llega de la misma forma (o no ejerce la misma presión) en los partidos del campeonato (donde se pueden hacer pruebas para llegar al nivel que pretende el DT). Ayer se consiguió el juego ofensivo, se abrieron bien los laterales, se hizo ancho el campo pero costó llegar al área, faltó el delantero, el que no le tiene miedo al arco.

De esta forma fuimos perdiendo puntos en los distintos campeonatos, siempre se la ¨jugó¨ por los partidos definitorios y arriesgó en el campeonato poniendo a jugadores que no le dieron lo que él necesitaba para ganar esos partidos. Así llegamos a este nuevo campeonato (donde el sorpresivo pero previsible alejamiento de Alario cambió los planes muy sobre la marcha) donde nuevamente aparecen las pruebas. Gallardo decidió poner a los suplentes que deben demostrarle si están a la altura de partidos definitorios y jugar con titulares ante Atlanta. Muchos piensan que la prueba debía ser mechando suplentes en ambos cotejos pero la realidad es que nadie se bancaría una posible derrota ante un equipo de tercera división y Gallardo aún no confía en sus suplentes.
Ni haciendo el gol se salva...

Ayer Batalla tuvo una de sus buenas tardes. Nos salvó varias veces y 2 veces no salvó de lo que hubiera sido una derrota (lo cual marca lo mal que estuvimos defensivamente). La defensa volvió a mostrar que aún hay mucho trabajo por hacer. Moreira volvió a ser un gran acompañante ofensivo y hasta diría que es fundamental su trabajo pero defensivamente dejó mucho que desear, del otro lado lo de Casco cada vez preocupa más. Su trabajo defensivo es paupérrimo y complica a los centrales que se abren mucho para cubrir su sector y obligan a Rossi a bajar demasiado. Los equipos atacan siempre por su sector y hasta a Rojas se lo ve complicado (constantemente intenta dar una mano). Barboza se muestra muy lento (a veces torpe), lo cual es una complicación a la hora de cubrir las espaldas de Casco o para cortar el juego de los jugadores veloces o habilidosos rivales (se mueve mejor ante delanteros estacionados que le intentan ganar con el cuerpo). Su trabajo fue más aceptable en el primer tiempo pero se desmadró cuando se abrió el partido y todo fue un desorden. Montiel sufrió ese desbarajuste por izquierda e intentó cubrir agujeros lo mejor que pudo.

El termómetro del partido fue Rossi. En el primer tiempo llegó bien y hasta los 15 o 20 minutos del segundo tiempo pudo ayudar bien a la defensa. Cuando el rival se acomodó en el medio y empezó a llevar riesgo, Rossi perdió la brújula, se desordenó, se puso nervioso y el rival lo aprovechó. Rojas no pudo ayudar y Palacios también sufre en defensa. Palacios es otra gran ayuda ofensiva pero le falta mucho trabajo defensivo. Se juntó muy bien con De la Cruz (tiene muchísima movilidad y habilidad, lo cual abre a las defensas rivales). Borré y Auzqui pusieron mucha voluntad y se nota la falta de potencia ofensiva y la torpeza al llegar al área. El partido se abrió con un buen gol de Casco y a los pocos minutos otra buena jugada colectiva hizo creer que sería un trámite el resto del partido. El problema es que Atlético de Tucuman se la jugó y llevó mucho peligro y aprovechó el desorden, el desconcierto y la falta de madurez de varios jugadores. No alcanzó poner a un tridente ofensivo (Pity, Fernandez y Scocco) para recuperar la victoria que tanto había costado.

Como dijo Gallardo, hay varios jugadores que tendrán que demostrar que están a la altura. No hay tiempo para pruebas y River Plate necesitará de todos para poder seguir ganando en los 3 frentes.

Por Charro.

domingo, 8 de octubre de 2017

Una ráfaga tempranera acomodó el partido

Calidad pura

Gallardo sigue haciendo historia en las definiciones mano a mano y vaya uno a saber como lo logra. A veces parece una cuestión de suerte, otras de fe, otras de resolución, otras de mentalidad pero la cuestión es que avanza y a veces lo hace de una forma mucho más simple de lo que debiera por su juego. A veces el juego del equipo queda en deuda y en duda pero el resultado le da aire para seguir probando. Ante Defensa y Justicia tiene la salvedad que 5 jugadores titulares no pudieron estar presentes (y otro se lesionó en el primer tiempo) y sin embargo fue superior al rival.

Formosa volvió a vivir una fiesta. Los goles al inicio del partido acomodaron el trámite del mismo, un penal y poco después una definición magistral de Scocco permitieron que River Plate se pusiera 2 a 0 antes de los 15 minutos y así se dedicó a manejar el partido (o mejor dicho a impedir que el rival tuviera facilidades al atacar). El trámite parecía controlado pero sin brillar (es más, diría que se hizo deslucido gracias a la presión millonaria, a la falta de ideas y precisión de ambos equipos y al pésimo estado del campo de juego), no pasaba mucho y por eso no extrañó que se presentaran algunas situaciones recién sobre el final del partido (cuando el rival debió presionar un poco más y dejó algunos espacios). Sobre el final Palacios se emocionó por su primer gol y selló el 3 a 0 final.
El festejo del goleador

Lux tuvo poco trabajo pero se mostró seguro (sigue pareciéndome un arquero correcto pero que no te salva partidos, no suele mandarse grandes cagadas pero tampoco te salva en las complicadas). La defensa volvió a mostrar a un entusiasta Montiel (jugando nuevamente fuera de su puesto pero siendo muy efectivo su juego de lateral, se destaca mucho por su velocidad y su deseo constante de acompañar las jugadas ofensivas; es inteligente, ordenado, habilidoso, tiene mucha personalidad pero a veces arriesga demasiado), y por izquierda volvió a jugar Saracchi (defensivamente algunas veces le ganaron muy peligrosamente la espalda porque confía mucho en su velocidad, ofensivamente también se muestra rápido y seguro). La dupla central sigue siendo una preocupación, tal vez esperamos demasiado (?) de Maidana y Pinola pero la realidad es que la suma de 2 grandes defensores no está dando como resultado una defensa impasable, en lugar de sumar pareciera que se restan. Cubren algunas situaciones pero no generan la seguridad que se espera de una dupla que si estuvieran en su mejor nivel y se entendieran a la perfección deberían ser la dupla central de la selección. El gran trabajo defensivo estuvo a cargo de Ponzio (el que siempre está en las difíciles, cuando el equipo perdió 5 titulares y había que ganar el partido volvió a ponerse el equipo al hombro), probablemente lo ayuda la presencia de Rojas a su lado (jugó mal porque estuvo estático pero probablemente lo acomoda a Ponzio, le da una referencia, lo libera de algunos sectores o le cubre bien los huecos que pudiera dejar; Rojas es otro jugador inteligente que no le importa brillar sino cumplir con una tarea que beneficie al equipo).

En ofensiva (ante tantas faltas importantes, los que generan fútbol) se destacó De La Cruz (el poco tiempo que estuvo porque sufrió una plancha que lo dejó fuera antes de terminar el primer tiempo) por su rapidez vertical y movilidad por el frente de ataque. Lamentablemente no tuvo mucha ayuda de Rojas ni de Auzqui (pareciera que el Pity le regaló el casco que tuvo en sus primeros años, a veces le da al rival pases de un metro o se obstina en pasar por donde es imposible teniendo a un compañero al lado en lugar de aprovechar su velocidad haciendo una pared). Borré sigue siendo flojo y el salvador sigue siendo Scocco. Él avisó que no es centrodelantero pero que se acomodaría si el técnico lo necesita. La calidad, experiencia y confianza que tiene en este momento lo está convirtiendo en un goleador letal que nos simplifica el trámite de los partidos (11 goles en 11 partidos en un increíble promedio). En el segundo tiempo Palacios (que reemplazó al uruguayo) no logró darle juego al equipo y Rossi (cada vez se parece más a Ponzio) que entró por Rojas le dio más ímpetu pero sin claridad.
La emoción de los pibes muestra lo difícil que es llegar

River Plate ya está en cuartos de final esperando al ganador de Belgrano vs. Atlanta (y en semifinal no aparecería ningún ¨cuco¨) y solo queda esperar que el calendario tan apretado (especialmente teniendo en cuenta hay elecciones y posibles partidos de repechaje de la selección) no complique la continuidad de los torneos en los que estamos compitiendo y esperamos llegar a la final de ambos sin perder el tren del campeonato (como nos pasó en el anterior). No es tarea sencilla (dependeremos mucho de las rachas, del nivel individual, de ir mejorando el juego y de que no haya lesionados) pero el plantel tiene toda la intención de lograrlo...

Por Charro.

lunes, 2 de octubre de 2017

Un punto sin brillo

Con un penal Scocco mantiene su racha goleadora

Es arduo y agotador el trabajo de armar un nuevo equipo, tanto para el cuerpo técnico como para los hinchas. Lleva mucho tiempo evaluar, encontrar y lograr que lleguen jugadores capaces de vestir el manto sagrado, cuesta otro tanto que entiendan y lleven adelante eficientemente el trabajo que pretende el cuerpo técnico, luego hay que decidir cuales sirven y cuales no de esas compras que se realizaron y finalmente, cuando nos quedamos con los que realmente valen la pena, hay que nutrirlos de experiencia para que no fallen en los momentos cruciales. Todo ese trabajo se empezó a hacer con Almeyda (con la vuelta a primera), continuó Ramón (con el título nacional) y terminó con Gallardo (y sus copas internacionales). Rápidamente se liquidó a ese plantel y Gallardo tuvo el complicado trabajo de rearmado que mezcló con algunos títulos que le dieron aire para continuar con este trabajo pero que se complica cuando aparecen ventas sorpresivas que destruyen la planificación.

Después de un largo trabajo se había conseguido encontrar jugadores acordes al momento que está viviendo River Plate (competir en instantcias finales de Copa Libertadores, Copa Argentina y campeonato nacional), excepto el puesto de arquero (que no se reforzó a principio de año y ahora era complicado encontrar un arquero importante), los demás puestos estaban bastante cubiertos (especialmente luego de la compra de Saracchi) y hasta se había dado un importante salto de calidad con el ingreso de Scocco y Perez, pero todo eso se derrumbó con la salida de Alario y la lesión de Larrondo (más allá de las salidas acordadas de Driussi y Alonso y la lesión de Mora). No es solo la salida del jugador más determinante que teníamos, sino la necesidad de encontrar un nuevo esquema y diferentes soluciones para un problema gravísimo. Con Alario y Driussi se fueron los goles y ahora hay que encontrar nuevos caminos para llegar al gol (y si se hacen menos goles en el arco contrario hay que conseguir que no nos hagan goles con facilidad).
Ponzio y su constante trajín

Gallardo busca variantes ofensivas y defensivas al nuevo problema pero mientras busca la forma de llegar al gol se va dando cuenta que no es fácil mantener el propio arco en 0. Llegar al gol no implica tranquilidad ni la posibilidad de manejar el trámite del partido gracias a la solidez defensiva porque cualquier pelota parada es un riesgo y porque el manejo del balón no lleva peligro al área rival. Los partidos ante AAAJ y Tigre nos muestran esta nueva realidad, Gallardo está trabajando y es cierto que tiene muchísimo por mejorar pero la pregunta es si lograremos ganar alguno de los títulos teniendo en cuenta todo lo que le falta al equipo para ser ¨temible¨. Habrá que confiar en Gallardo cuando dice que él vio a un equipo con tenencia y sin profundidad, con lo cual piensa que no está tan lejos de lo que pretende...
La lluvia hizo complicado el trámite del partido

Ayer, ante Tigre, se volvieron a ver muchos errores defensivos y poca creatividad y peligrosidad ofensiva (supongo que Gallardo se habrá ido muy preocupado). Lux atajó un penal y no tuvo nada que hacer en el gol pero tampoco tuvo más trabajo; en defensa, los laterales tuvieron un trabajo de mucho ida y vuelta, Moreira estuvo muy participativo en ofensiva (extrañamente hizo mucho la diagonal, algo que suele hacer Casco y que tanto le gusta a Gallardo) pero fue Casco el que más falló (increíblmente fue llamado para la selección). A Casco no le sentó bien (?) saber que tiene un reemplazo de calidad. El gran problema es que Maidana y Pinola no forman la dupla que deberían formar según sus antecedentes; no están seguros, no se acoplan, están lentos, inseguros y cometen muchos más errores de los esperables, son 2 jugadores de calidad superior que en lugar de formar una dupla memorable, apenas la están peleando, en lugar de potenciarse se esán disminuyendo. A todas estas dificultades se suma un Ponzio que vuelve a mostrar despliegue pero poca participación efectiva en ofensiva y poco orden en defensa. Tener a Enzo Perez al lado hace que casi se desentienda de la ofensiva y carecer de Rojas lo desordena. 
Pocos momentos de juego y muchos de pelea

En ataque River Plate tuvo algunos buenos momentos, cuando Nacho Fernandez se mueve, avanza con sorpresa y se junta con Enzo Perez (va tomando las riendas del equipo y empieza a ser un capitán más dentro del campo de juego, un punto importante teniendo en cuenta que Ponzio ya piensa en retirarse), la ofensiva encuentra caminos, el problema llega cuando se ponen imprecisos o pierden movilidad (en una cancha chica como la de Tigre es fundamental); ambos tienen despliegue, desequilibrio, sorpresa y habilidad pero a veces se pierden en las defensas cerradas, especialmente cuando el Pity está embarullado, Auzqui no desequilibra o cuando no lo encuentran a Scocco (que a esta altura ya no sabe si estar en el área, si desequilibrar por afuera o juntarse con los mediocampistas).

Debió salir Fernandez y en su lugar entró De La Cruz (un jugador electrizante que aún no puede plasmar lo que insinúa), luego ingresaron Rojas (buscó su lugar defensivo e hizo poco en ataque) y Saracchi (ante la pésima noche de Casco, logró desequilibrar pero tampoco fue efectivo a la hora de ceder la pelota). Así se diluyó otra oportunidad de encontrar el juego que identifique a este plantel y de sumar para no alejarnos de la punta.

Por Charro.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Habrá que encontrar alternativas y regularidad...

Una mano, un penal... no se pudo mantener la ventaja

La alegría del 8 a 0 le hizo creer a muchos que ya habíamos encontrado la solución para los dilemas que implican tener un plantel con arqueros pocos confiables, con pocos delanteros (sin las características del goleador de área que todos suelen tener) y con una defensa que necesita acoplarse. Lo del jueves no fue un espejismo pero tampoco era la solución definitiva (y Gallardo lo aclaró después del partido). Gallardo había dicho que el esquema de 3 defensores solo serviría para partidos puntuales y todo indica que ante AAAJ no era el momento para repetirlo (claro, esto dicho con el diario del lunes). Gallardo quiso probar con el envión del 8 a 0 y continuar con el esquema que le había dado tanto resultado pero todo indica que los jugadores no estaban en las condiciones físicas y mentales del partido anterior, ni el rival jugó de la misma forma.

Ambos equipos fueron muy atrevidos durante el primer tiempo, eligieron hacer un gran desgaste pero no hubo buenos resultados porque varios jugadores no estuvieron finos en la resolución ni en la creación, hubo muchísima presión pero poca precisión. El primer inconveniente para River Plate fue que AAAJ presionó arriba y se la jugó a atacar con 3 jugadores y River Plate solo defendía con 3 pero con el agravante que nos entraban por los laterales 2 personas sin marca (ni Saracchi ni Auzqui entendieron su función defensiva y Rossi quedó perdido en el centro de la cancha y cuando se iba hacia un lateral quedábamos expuestos al cambio de frente, algo que pocas pudo aprovechar AAAJ). Fue un planteo arriesgado en la que cada uno apostó por sus cualidades, mientras que en el segundo tiempo River Plate dominó más la pelota y los de Paternal se replegaron aprovechando que River Plate no podía penetrar en esa defensa super poblada.

Es una lástima, la tarde estaba hermosa, la gente estaba predispuesta para una fiesta (tal vez por eso estuvo algo apagada, como esperando ver un espectáculo abrumador en la cancha) y los condimentos estaban servidos (la presencia de los All Blacks (?), el DT de la selección, la vuelta de Pisculichi al Monumental, salvo que el equipo no encontró el juego. River Plate presentó una alineación con varios titulares (algunos tuvieron descanso y Maidana tuvo un problema estomacal) y con una aparente línea de 4 en defensa pero rápidamente se notó que Saracchi estaría jugando en el mediocampo.
Barboza aún es un proyecto, todavía no pudo cumplir con la expectativa

Lux no tuvo mucho trabajo (y lamentablemente no fue el arquero salvador, le llegaron una vez y convirtieron) a pesar del esquema abierto que presentó River Plate, en la defensa, Pinola, Barboza y Montiel se recostaron siempre hacia el lado donde estaba la pelota (intentando mantenerse lo más juntos posible) y dejaban grandes huecos en los laterales (donde nunca bajaban los mediocampistas para tapar esos huecos). Cualquier error hubiera significado un gran peligro en contra (de hecho, Montiel falló una vez y lo pagamos con otro error que permitió que el delantero de AAAJ se colara entre los otros centrales e ingresara solo al área para enfrentar a Lux). Salvo el hecho táctico, no se manejaron tan mal defensivamente, se cubrían las espaldas, Barboza estaba seguro en el juego áereo, pero le cuesta cubrir las espaldas porque está muy lento, a veces lo arregla con personalidad pero cuando debe asumir la salida se le complica y pierde confianza (Pinola en cambio se agranda cuando empieza a jugar más arriba para empujar al equipo). Es fundamental que recuperen su nivel y le puedan dar más seguridad a la defensa. Tampoco jugó bien Rossi, quiso pero estaba perdido, no entendió los espacios por cubrir, exactamente el mismo problema que tuvo Saracchi. No encontraron la ubicación y veían pasar a los rivales, estaban muy inseguros con la pelota y no se encontraron con sus compañeros. En el segundo tiempo mejoraron un poco porque se jugó más arriba pero en ese momento se notó el cansancio de otros jugadores. Enzo Perez va recuperando su nivel y estado físico, se nota que es un diferente (el salto de calidad fundamental para el equipo) y veremos si aguanta el ritmo hasta final del semestre.

Arriba pasa a ser fundamental el trabajo de Pity, Fernandez y Auzqui y ayer no funcionaron. Se los notaba cansados y no se pudieron aprovechar los laterales (en el segundo tiempo fue mejor porque se apoyaron en los otros jugadores) pero mucho menos pudieron entrar por el centro (al estar cansados no podían desmarcarse y todo fue muy lento y quedado. El ingreso de Rojas y De La Cruz mejoró mucho esa movilidad pero no fue suficiente (fue más empuje que coordinación pero lograron que AAAJ solo se defendiera). Scocco la sigue peleando arriba (lo cual debe ser desgastante para un jugador que no está acostumbrado a este juego) y Borré no logró conectarse con sus compañeros de ataque (lo perjudicó el cansancio de Martinez, que llegó un momento que en la misma jugada le dio 4 veces la pelota a un rival).
puro ímpetu De la Cruz

Es una pena no haber aprovechado el envión y es una vergüenza que no se haya jugado hoy (como finalmente lo hicieron Lanús y CASLA) como estaba estipulado en el fixture, alguna mano negra hizo la modificación del caso y terminamos perjudicados. Es a lo que hay que enfrentarse y hay que empezar a preocuparse porque estos son los puntos que duelen al final del torneo...

Por Charro.

viernes, 22 de septiembre de 2017

En un partido histórico, la alegría es Monumental

Una noche inolvidable...

Tanto maltrato recibió el Monumental, tanta desilusión tuvo en Cochabamba el hincha, tanto se sufrió esta semana, tanta necesidad de revancha tenían los jugadores, tanta épica se necesitaba para dar vuelta un 0-3... que finalmente todo se transformó en una desesperada búsqueda de esperanza, en una esperanzadora y simbólica promesa de que todos haríamos todo lo que estuviera a nuestro alcance para convertir la semana de dolor y desilusión en una jornada de ilusión, milagro y épica. El Monumental se vistió de fiesta como en sus mejores jornadas y listo para honrar la historia que la precedía, el hincha fue preparado para convertir la incertidumbre en aliento y la desazón en impulso, los jugadores se mentalizaron en que podían y que iban a intentar durante los 90 minutos. Todos querían pasar aunque fuera muy difícil y todo indicara lo contrario. Hubo que tragarse cargadas ajenas, la desilusión propia y las operetas (desde un pobre Chilavert o un inexistente Pochi Chavez hasta el periodismo detestable).
El grito sagrado

Claro que toda jornada épica debe tener condimentos especiales. La semana torturante nos preparó para que cada actor de esta noche inolvidable cumpliera su papel de la mejor manera, la llovizna nos predispuso, la noche nos cobijó y la salida del equipo fue el inicio de la función. El aliento, los fuegos artificiales, las luces, el humo, el agua, la poca visibilidad, el ruido, un plantel que se concentró y se infló de valor y otro que se llenó de dudas y se desinfló. No habían empezado los últimos 90 minutos pero el partido ya se había empezado a dar vuelta.
El sentimiento en un grito

El Muñeco tomó una decisión arriesgada pero muy meditada. Todavía no había encontrado el equipo y le pareció el momento adecuado para hacer una prueba importante teniendo en cuenta el esquema del rival y las características de sus mejores jugadores. La gran incógnita era como lograr convertir 4 goles y que no nos convirtieran goles, quien y como se harían los goles cuando no hay goleadores y como lograr mantener el propio arco en 0 cuando no hay un arquero salva partidos y la defensa es endeble en los centros e insegura ante los contraataques. La respuesta de Gallardo fue defender con 3 (por más que no lo hubiera probado con los nuevos intérpretes) y llenar el mediocampo de jugadores talentosos y con llegada. Lo que pudiera parecer arriesgado defensivamente y amontonamiento en el medio, terminó siendo una llave.
Segundo gol de Scocco, otro golazo de una noche inolvidable

Gallardo se la jugó por Montiel (un pibe que siempre mostró sacrificio, personalidad y velocidad, que respondió de lateral a pesar de ser un central y que no bajó los brazos aunque las oportunidades llegaran a cuenta gotas y tan espaciadas que podrían desesperar) porque hizo un par de buenos partidos (uno de lateral y otro de central) y eso le dio la posibilidad de utilizar a todos los jugadores de su confianza en el medio (hasta ahora siempre había tenido que dejar a alguno afuera, primero lo iba dejando a Enzo Perez para que se recuperara físicamente, después a Rojas por una lesión y luego a Nacho Fernandez por su bajo rendimiento). Finalmente, con la última duda optó por poner a Auzqui y no darle toda la presión a Borré (un pibe al que quería llevar de a poco pero las circunstancias hicieron que debiera ser un ¨salvador¨). ¨Napoleón¨ Gallardo se la jugó y no le pudo salir mejor.
El desborde y el gol abrazados...

Tal como pensó Gallardo, los bolivianos salieron con un esquema de aguantar, de encerrarse e impedir que River Plate desequilibrara, 2 líneas defensivas de 4 jugadores y otro más mutando según la posición del rival y sólo un jugador preparado para aguantar la pelota arriba hasta que llegaran los refuerzos. Algunos pensaron que River Plate caería en la trampa y perdería las subidas por los laterales yendo siempre por el medio y ayudaría a armar el embudo salvador de los bolivianos, sin embargo desde el primer minuto se vio que River Plate tenía su propio plan y convicción. 
Primer gol de Enzo Perez, el cuarto gol de River Plate...

River Plate empezó a apretar con sus defensores muy arriba (Maidana encargado de ser el último hombre, a veces acompañado por Ponzio y otras con una clara línea de 3), Pinola y Montiel se animaban a pasar el mediocampo para dar el primer pase y cederles la pelota a los que saben manejarla (pero con la ventaja de estar con la pelota dominada y habiendo pasado a los primeros defensores rivales), el Pity Martinez y Auzqui lograban correr junto a la línea del lateral, llegaban hasta el fondo y siempre tenían gente en quienes apoyarse, Perez era un doble 5 pero adelantado y Nacho Fernandez jugaba aún más adelantado conectando todas las líneas, el famoso desorden ordenado que había anticipado Pity Martinez en la pretemporada se empezó a ver ayer. Todos los jugadores se movían en el frente de ataque y se llevaban las marcas provocando espacios, el constante movimiento en ataque desorientaba al rival, los defensores cerraban sus líneas ante el que llevaba la pelota pero éste siempre tenía un pase para alguien que penetraba esas líneas defensivas rivales. Como dijo Gallardo, ahora todos hablan de un rival débil (el mismo que nos hizo 3 en Cochabamba, que clasificó en su grupo y eliminó al mejor equipo en los grupos sin que le hicieran goles en Brasil) pero la realidad es que River Plate lo convirtió en un equipo débil (ya sea por superioridad física, tecnica, táctica y/o mental).
Calidad, serenidad, experiencia, efectividad... grandeza

El secreto para simplificar el partido era convertir en los primeros 20 minutos (como si fuera fácil) y eso se logró con un pase magnífico entre líneas de Ponzio (luego de robar una pelota en el medio) y Scocco con gran rapidez, maestría y frialdad (le ganó a 2 defensores en velocidad, hizo un caño, eludió al arquero y definió con seguridad) hizo el primer gol de una noche soñada y consagratoria (después de haber perdido goles fundamentales en Cochabamba logra revertirlo con una noche de 5 goles...). Habiendo conseguido lo más difícil era necesario no perder presión y mantener el mismo espíritu. Pocos minutos después llegó el segundo gol con un latigazo de Scocco (recibió el balón con su pierna derecha, se acomodó entre marcas para estar frente al arco y sorpresivamente le pegó al arco con muy poco recorrido de su pierna pero con tal fuerza y precisión que la pelota pasó por el único espacio que había entre la pierna del defensor, la mano del arquero y el travesaño). Con esto no alcanzaba pero unos minutos después, Scocco tiró un centro rasante buscando el pie de alguno de los que entraban al área y tuvo tanta fortuna que la comba que llevaba logró que se le metiera al arquero en el segundo palo. El milagro se había concretado y empezaba un nuevo partido, en el primer cuarto del partido ya nadie tenía ventaja y la nueva pregunta era si se mantendría la presión o se dejaría salir al rival. River Plate siguió ahorcando al rival y finalmente con una asistencia de Scocco, Enzo Perez convirtió su primer gol ingresando solo al área rival (definiendo con serenidad y exactitud ante la salida del arquero).


Así terminó el primer tiempo y con gran alegría se esperaba el segundo tiempo. Se había hecho todo lo que exigía el partido, un partido perfecto pero un error aún podía dejarnos afuera. Otra vez la pregunta era si se dejaba salir al rival o seguiría la presión, el equipo seguiría tan concentrado o necesitaría un respiro para volver a presionar luego. A los 40 segundo llegó el quinto gol (otro de Scocco) y en pocos minutos Fernandez y Scocco volvieron a anotar. La fórmula se repetía, se penetraba por los laterales y el centro iba hacia atrás para la entrada de un volante o se rompía líneas por el medio y se cedía la pelota al que entraba solo. La seríe ya estaba sentenciada pero faltaba un gol inolvidable de Enzo Perez que recuperó una pelota en su propia área y llegó al área rival eludiendo y ganando en velocidad a 3 rivales para pasar la pelota por encima del arquero (envidiable calidad y fortaleza física para lograr algo así sobre el final del partido).


Hablar individualmente es injusto porque el equipo tuvo una noche soñada. Lux en los primeros 75 minutos ni la tocó (salvo con los pies para dar algún pase) y los bolivianos ni siquiera patearon al arco, los 3 defensores cumplieron funciones de salir jugando más que defensivas, Ponzio mostró la personalidad, el empuje y la concentración de siempre (lo mismo que la defensa) pero lo que brilló fue el juego de Rojas, Martinez, Auzqui, Fernandez, Perez y Scocco (los 3 últimos en un nivel superlativo). Cada uno en lo suyo (la gambeta atrevida y endiablada de Pity los volvió locos y por eso recibió la merecida ovación, la velocidad de Auzqui fue imparable, el juego y posicionamiento del resto fue inmarcable pero la efectividad de Scocco también será recordada por los bolivianos). Acertó Gallardo, los jugadores tuvieron una noche increíble y el equipo tocó a toda orquesta, nadie desentonó. El destino a veces es muy raro. La suerte nos golpeó en Cochabamba con un muy injusto 0-3 y ayer nos sonrió al permitir que entraran las que debían entrar. La pelota pasaba con exactitud y pocas veces se da la justeza de la definición. Como dijo Gallardo, la ovación se la merecen los jugadores y ojalá esto sirva para iniciar el camino final de un equipo que se consagre con la copa.
El final de una obra maestra. Segundo gol de Enzo Perez, octavo de River Plate... final de una noche inolvidable
Por Charro.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Esta vez la buena suerte acompañó...

El debutante, el gol, la explosión junto al DT, el hombre, el maestro...

River Plate jugó la tercera fecha del campeonato con la mente y el alma puestos en realizar una jornada histórica en la Copa Libertadores, por eso Gallardo decidió jugar con un equipo alternativo y sin titulares (aunque no quisieran, la mente de los titulares iba a estar en el partido del jueves). Según quien opine, se podrá ver el vaso medio lleno o medio vacío. Se ganó y mantenemos la punta del torneo, hay varios jugadores que están en un buen nivel y podrían estar entre los titulares, se vieron varios pibes de las inferiores (se terminó con 8 jugadores de las inferiores), se jugó mal pero aguantaron el resultado, la suerte jugó a favor... pero también se puede ver la parte vacía; los pibes no tienen contextura física para primera división (muy verdes...), De La Cruz (pieza clave en el recambio) jugó un partido y ya está lesionado, Gallardo no quiso arriesgar ningún titular pero debió poner 3 titulares porque no tiene recambio, hace mucho que las inferiores no sacan un jugador ofensivo de nivel de primera división (Lanzini y Lamela deben ser los últimos, Driussi tardó mucho en explotar, Simeone ni siquiera lo hizo en el país y Solari no logró bancar la camiseta), Palacios es la mejor aparición ofensiva (muy inteligente, habilidoso, criterioso pero no se involucra defensivamente algo fundamental en el esquema de Gallardo), se nota que está fallando el trabajo de inferiores (mal trabajados físicamente, mentalmente inmaduros, no logran sobresalir en sus debuts).

No era fácil la tarea, todos pensando en otro partido pero los que entraron tenían la díficil misión de ganar en San Juan (en la cancha chica de San Martin). Los sanjuaninos ejercieron una fuerte presión (aprovechando la cancha chica) pero no aguantaron el ritmo (la verdad es que River Plate tampoco lo aguantó), sin embargo merecieron empatar el partido y varias veces estuvieron cerca. River Plate cometió varios errores pero aprovechó el gol tempranero y en ciertas partes del partido aguantó bien el resultado (aunque varias veces fue superado y sufrió cada centro de los sanjuaninos).
Puede dar mucho más, ni siquiera logra imponer su altura en el área
  
Batalla volvió al arco y fue una de las figuras (con las falencias de siempre, no sale en los centros y a veces duda pero tuvo una buena noche. Para mi gusto comete errores importantes, muchas por falta de experiencia pero es un arquero que salva jugadas de gol, una gran ventaja sobre Lux que también comete errores que no debería cometer a su edad pero encima no es un ¨salvador¨). uno de los puntos importantes de ayer fueron los laterales, ambos (Moreira y Saracchi) son muy rápidos, algo flojos defensivamente pero la velocidad les permite recuperarse muchas veces y participan mucho del juego ofensivo, como centrales Montiel sigue mostrando rapidez, atrevimiento y personalidad (cubre bien espacios gracias a esas cualidades) mientras que Barboza sufre su falta de velocidad (al igual que Pinola, todavía no pudo suplir esa lentitud con ubicación, físico y personalidad, tal vez necesiten sincronizarse mejor con el resto de la defensa para no quedar tan expuestos). Rossi no jugó tan bien como contra Banfield pero intenta ubicarse bien (tiene criterio pero es lento y le falta fuerza en el quite, en las divididas, le está poniendo voluntad y distribuye bien la pelota), jugó con Rojas (gran parte del segundo tiempo lo hizo acalambrado) que está intentando recuperar su nivel, en este equipo de suplentes pasó a ser el líder y asumió bien el rol dándole alma al equipo. Una de las figuras fue Palacios (inteligente, criterioso, habilidoso, con personalidad pero con un pecado fundamental en un equipo de Gallardo, no se involucra defensivamente y en varios avances sanjuaninos le llegaron a Moreira 3 jugadores en velocidad) filtra bien la pelota entre líneas y sabe cuando gambetear y cuando pasarla (algo muy difícil en estos tiempos), Moya en cambio estuvo muy flojo (todavía es muy pibe). Arriba, Borré jugó un interesante partido (especialmente después de todas las críticas que recibió por no convertir) y Auzqui no desentonó (para mi definió mal pero convirtió un gol importante).

Fueron interesantes los cambios, Andrade no fue determinante ni mucho menos pero le vi un cambio de actitud (se creyó el conductor y confió en su capacidad para llevar la pelota, estuvo atrevido, mucho para lo poco que vino dando en el último año) y luego entraron 2 pibes de las inferiores que nunca habían estado ni siquiera entre los concentrados, Picazzo y Vera. El primero quiso ser escurridizo y logró convertir su primer gol, el segundo peleó más y jugó poco tiempo pero por lo menos se dio el gusto.
Jugó bien ante San Martín, veremos si esto marca una reacción a futuro

Se mantuvo la punta en medio de la preocupación por el partido del jueves. Se utilizó solo a un jugador de los que supuestamente jugará los 90 minutos (Moreira) y Gallardo pudo seguir viendo la evolución de algunos otros jugadores que necesitará en varios momentos del año. Un buen domingo...

Por Charro.

viernes, 15 de septiembre de 2017

La maldición del gol, la maldición de la copa... los errores se pagan

Duro golpe...

Hay errores que se pagan caros y como dice una máxima del fútbol, los goles que no se convierten en el arco rival, se sufren en el propio. Podrán decir que estaba cantado de la misma forma que podremos esperar el milagro en el Monumental pero la realidad es que algunas acciones suelen tener sus consecuencias lógicas y esta vez lo estamos pagando con un precio altísimo.

Es difícil decir que no se merecía perder un partido cuando el rival tiene poco más de 6 jugadas de gol, te convierte 3, le anulan 2 y el arquero ataja 1, o que no se merecía esta diferencia cuando se perdieron situaciones de gol dentro del área chica con el arco de frente. Es difícil hablar de merecimientos cuando llegamos a Bolivia con los jugadores que quedaban en lugar de elegir a los mejores de una lista de buena fe de 30 jugadores. Es difícil pensar con dolor y calentura...

Qué se puede decir? Lux no tuvo la culpa en los goles pero tampoco salvó las situaciones de gol, los laterales atacaron sin mucha eficacia pero defendieron muy mal (sufrieron demasiado ante un rival débil) y los centrales siguen mostrando muchas deficiencias (sorprende especialmente el bajo nivel de Maidana y Pinola no termina de cerrar lo que se esperaba de él). En el medio no alcanzó con la actitud de Ponzio, sin jugar tan mal, estuvo impreciso y eso se sufrió (especialmente porque permitió alguna contra complicada) ni la buena actuación de Enzo Perez (empieza a mostrar sus buenos atributos en la marca y generación de juego) porque al jugar sin delanteros goleadores, pasa a ser fundamental el trabajo del mediocampo. El juego colectivo en el medio debe suplir la deficiencia ofensiva y esto ocurrió en algunos momentos con el nivel de Enzo Perez y el excelente partido de Pity Martinez (por actitud y desequilibrio mereció que al menos se convirtiera un gol) pero estos no fueron acompañados por el resto. Nacho Fernandez no logra volver a su nivel (se lo extraña), Scocco no está efectivo (por más que a veces ayuda al buscar el balón) y Borré está sintiendo el peso de la camiseta millonaria (siempre le faltan los centavos). Para colmo de males la ¨mejor¨ alternativa es el ingreso de Auzqui.
Martinez el único punto alto del partido

Lamentamos el resultado más que el juego (se crearon situaciones de gol y no fue un mal partido teniendo en cuenta que se jugó en la altura) pero se subestimó el mercado de pases y la historia de la Copa (más allá de la mala fortuna de haber tenido a los suspendidos por doping, la salida inesperada de los 2 goleadores, la situación de Mora y otras rarezas). Varias veces llegamos como candidatos y nos tocó quedar afuera por un mal partido, parecía que con Gallardo esto ya no sucedería pero es difícil pelear contra tantas malas decisiones y a la larga, cuando uno se expone, es lógico que se pierda.

Dar vuelta un 3 a 0 (especialmente teniendo en cuenta que un gol de visitante te obligará a convertir 5 y que no hay un goleador de área) sería extraordinario (como lo fue eliminar 2 veces a los bosteros o ganar en Belo Horizonte después de perder en el Monumental) pero la realidad es que el fútbol tiene miles de historias épicas y extraordinarias y Gallardo es capaz de hacer milagros inesperados. Es cierto, vamos en busca de un acto de fe porque no es fácil imaginar quién hará los goles y quién impedirá los contraataques... pero en este plantel se debe confiar.

Por Charro.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Con los intérpretes menos pensados se empieza a ver el camino

Gran tarde de Martinez y otro golazo para el recuerdo

El nuevo River Plate no estaba encontrando el camino pero esta semana se juega una nueva instancia de la Libertadores y eso significa que ya no había tiempo para buscar sino para encontrar. Casi sobre la campana el equipo respondió y empieza a aparecer una luz en el horizonte. Gallardo decidió darle descanso a algunos titulares (Ponzio y Maidana por edad, Moreira por jugar en su selección, Nacho Fernandez por cantidad de partidos acumulados, Rojas por lesión...) y probó algunas incorporaciones de último momento (Saracchi y De La Cruz) algunos que no suelen tener chances (Montiel como central y Rossi) y una prueba como alternativa posible (Casco de 4); con estos cambios Gallardo buscó el camino y encontró lo que buscaba. Algo no le había gustado a Gallardo del último partido (Montiel de lateral y Barboza entre los centrales) y prefirió hacer otra prueba (para mi era el partido ideal para seguir probando a Barboza, tiene la altura para marcar a Civelli) en la defensa.

Un domingo de lluvia y la duda hasta último momento por saber si se jugaría el partido, un campo de juego inundado, con sectores en los que no circulaba la pelota y otros en los que corría con desconocida velocidad y la gente que dudaba en ir a la cancha. En estas circunstancias apareció el nuevo equipo. En un partido muy difícil para jugar, el equipo dio todo lo que tenía y logró jugar inteligentemente. Mucha presión, por momentos buen manejo del balón y en otros salida rápida, así logró vencer a Banfield
Gran debut del lateral uruguayo de 19 años

Con un mediocampo jugando a altísimo nivel apareció el juego que alimentaría al equipo, la fuerza del juego para llegar al arco rival. Con estas premisas River Plate llegó al gol y solucionó el problema que se había comprado al permitir un gol de Banfield al minuto de juego (una desatención de Pinola).

En el arco Lux sigue sin dar garantías. Estuvo atornillado al arco en cada centro y solo la suerte hizo que no nos hicieran más goles. En la defensa, Casco jugó por la derecha mejor de lo que suele hacerlo por izquierda, Montiel le puso su personalidad habitual y con velocidad logró solucionar algunos problemas, Pinola fue jugando de menos a más (perdió la marca al minuto de juego pero a los 15 hizo el gol del empate y fue uno de los artífices del gran gol de Martinez, ese gol que nos hizo recordar al de Pisculichi ante los bosteros) y en el segundo tiempo ya fue una muralla (habrá tomado la confianza que había perdido al llegar a River Plate?). Finalmente completó la defensa Saracchi, que fue la gratísima sorpresa de la tarde, el uruguayo se mostró rápido y tuvo la personalidad de jugar con habilidad y subir con mucho criterio.
Debut oficial de De La Cruz, debe trabajar su físico pero mostró cosas muy interesantes

Lo más destacable en lo defensivo fue la labor de Rossi. Jugó su mejor partido con la banda, fue la rueda de auxilio permanente y se mimetizó con el juego y entrega que suele dar Ponzio, participó en la generación de juego (salida rápida para buscar y dar el primer pase corto a Enzo Perez) y defensivamente estuvo junto a los laterales, metiéndose entre los centrales cuando éstos cubrían los laterales o cortando el juego en el mediocampo. Una tarea fundamental para equilibrar el juego cuando estábamos complicados. Junto a Rossi jugó Enzo Perez (que también jugó su mejor partido), en su posición de doble 5 pero mostrando un gran criterio para manejar la pelota, fue el cerebro del equipo, con mucha movilidad se mostró constantemente y encontró el pase puntual para romper las líneas defensivas. Otro que se encontró cómodo con el esquema fue De La Cruz, fue intermitente pero mostró varias cosas interesantes, mucha entrega y personalidad, rapidez y sin miedo a pedir la pelota, habilidad y voluntad de marca. Los mejores momentos fueron cuando se encontró con Martinez o con Saracchi pero se le notó el cansancio en el segundo tiempo (no se si no sintió un golpe en el primer tiempo). Lo cierto es que todas estas muy buenas actuaciones fortalecieron y mostraron el camino del nuevo equipo pero éste brilló gracias a la gran tarea del Pity Martinez. El 10 hizo la diferencia con sus cambios de ritmos y además mostró mucha inteligencia y oportunismo (lo que solía faltarle) para usar su gambeta, para asociarse con el pase corto o para tirar el pelotazo a la carrera de sus compañeros. Tal vez la cancha embarrada le recordó al potrero o le llegó el momento de lucidez para marcar la diferencia, el salto de calidad que este equipo necesita. Lamentablemente, ni Borré ni Scocco tuvieron el peso ni eficacia que este equipo necesita. No jugaron mal, presionaron y participaron pero no lastimaron, no le llevaron preocupación a la defensa rival. En el segundo tiempo fue el turno de Nacho Fernandez (entró y se asoció bien con Martinez) por De La Cruz y luego Palacios y Andrade les dieron un poco de descanso a los que más lo necesitaban (Enzo Perez y Scocco).
Un gol que puede ser el principio...

En la tarde menos pensada (con un campo de juego tan pesado y con tantos cambios de jugadores) apareció la idea de juego, un posible puntapié para lo que viene. Un interesante juego colectivo gracias a la enorme tarea del mediocampo, ahora necesitamos que los atacantes sumen peligrosidad y eficacia para que estos jugadores se conviertan en un equipo realmente peligroso y con variantes.

Por Charro.