"Se pueden arreglar campeonatos enteros, como el de Boca de Ischia." Javier Ruiz árbitro "Ehhehh, eh yo pienso de que ehhehh eeeehh (?)." DAP "No estén cagados." Daniel Passarella

lunes, 13 de noviembre de 2017

Una nueva final...

La atajada que valió como un gol. Por fin Lux lo hizo...

Las derrotas de la semana pasada pegaron fuerte y sin embargo River Plate acaba de clasificar para una nueva final, River Plate clasificó para la final de Copa Argentina ante Atlético Tucuman. Levantar el ánimo a un plantel que se sabía tan cercano a un objetivo e inexplicablemente quedó afuera también debe ser duro, sin embargo el equipo salió a buscar el nuevo objetivo (después de que Gallardo saliera en la semana a desviar la atención y levantara el ánimo de todo el mundo River al anunciar su continuidad).

Como pasó varias veces en esta copa, Gallardo se tomó muy en serio este partido a pesar de la diferencia de nivel que hay a priori. River Plate le ganó a Morón (recién ascendido a la categoría inmediatamente inferior). Como en los partidos anteriores, estos equipos son muy aguerridos y compiten de igual a igual hasta que los derrumba un gol, luego River Plate aprovecha la desconcentración y convierte el segundo gol (pasó en varios partidos este año y también pasó que esos goles son sobre el final del primer tiempo). En el segundo tiempo el rival intenta pero choca con sus limitaciones y River Plate hace valer esa diferencia de nivel individual (y finalmente se termina ganando por 3 goles).

La primera pelota de riesgo fue para Morón y creo que fue una de las primeras salvadas providenciales de Lux (algo que se le reclama al arquero, esa atajada que sorprende, que está fuera de libreto, esa atajada que vale tanto como un gol propio y que cambia el rumbo del parotido). River Plate tuvo la paciencia de buscar el gol moviendo la pelota hacia los laterales e ir golpeando al rival hasta encontrar el hueco, presionó y así fianlmente llegó al gol.

Se destacó Lux con su atajada pero el resto de la defensa tampoco desentonó. No se cometieron errores importantes y controlaron la ofensiva de Morón (no le dieron chances para llegar al gol). Ayer incluso Maidana hizo el segundo gol y Casco con un excelente movimiento abrió la defensa rival en uno de los goles. Ponzio, al no estar ni Perez ni Rojas, se lo vio más solitario pero volvió a ser un león. Ofensivamente se volvió a destacar Fernandez (después de algunos partidos muy bajos, volvió a convertir y fue dueño del balón), Auzqui fue voluntarioso pero chocó demasiado y decide muy mal (juega con el balde puesto), De la Cruz también se muestra movedizo y arranca bien pero suele decidir muy mal, también choca o ejecuta mal lo que piensa bien, Martinez no estuvo claro pero intentó como siempre (más adelantado de lo habitual) y Scocco peleó mucho y estuvo demasiado fastidioso. En el segundo tiempo ingresó Rojas (15 minutos) y volvió a mostrar ese juego inteligente tan habitual en él pero que estaba ausente en el último tiempo. Finalmente, casi en el descuento, Andrade ingresó y le dio un pase que dejó solo a Borré para marcar el tercer gol (así logró que todos los partidos de esta copa terminaran con 3 goles de diferencia, que Gallardo llegara a su décima final por copas y que River Plate llegara a su décima victoria consecutiva en copa Argentina).

No fue un gran partido, no fue una gran actuación (como en toda esta copa, se hizo lo necesario para ganar con tranquilidad pero sin brillo) pero se llegó a la victoria, no se sufrió demasiado y se llegó a una nueva final.

Por Charro.

lunes, 6 de noviembre de 2017

El dolor de pagar por los pecados

Siempre presentes los hinchas

El golpe del martes había sido demasiado duro para todos, había sembrado dudas en los hinchas y los jugadores tendrían que salir a ganar el superclásico sin hacer el duelo por haber perdido el gran objetivo del año en forma absurda y estando tan cerca. Todos dudábamos sobre la respuesta que tendría el equipo y hasta los hinchas estábamos golpeados. La gente respondió desde temprano, no había alegría exultante pero el estadio estuvo colmado y lleno de aliento (si bien hubo momentos de desconcentración, tanto en los hinchas como en los jugadores). Extrañamente (?) el operativo policial volvió a ser un desastre (abrieron muy tarde las puertas, luego los controles fueron pésimamente armados en Figueroa Alcorta y finalmente optaron por no revisar y volvieron a hacer un desastre en Quinteros).
Otro caudillo para el plantel

El equipo respondió en la cancha pero se pagaron muy caros los errores del mercado de pases, la soberbia y la creencia en la varita mágica. Es cierto que pronto volverán a estar Mayada, Martinez Quarta, Moreira y Saracchi, lo cual dará algunas alternativas. Lo real es que este semestre se había empezado con más alternativas en el mediocampo pero las salidas de Driussi y Alario quitaron todas las chances de darle valor a ese potencial que se había construido en el medio. La falta de arquero es fundamental para explicar estos resultados, estos 3 partidos de esta semana nos dejaron en evidencia. Los 3 arqueros no logran hacer 1, Montiel apareció como un bombero (es un central y no lateral) para apagar el fuego de la falta de laterales, nos quedamos con 3 centrales de personalidad pero muy lentos ante laterales que suben mucho y Casco se convirtió en un colador cada vez más permeable, nos quedamos sin delanteros (Larrondo y Mora lesionados y los otros 3 vendidos) y el gran semestre de Scocco nos hizo creer que se puede jugar sin centrodelanteros (ni Auzqui, Borré o Sccocco son jugadores de área). Se trajo a Borré como negocio a largo plazo cuando se necesitaba un 9 que haga goles ahora.
Caudillo absoluto...

Ver a Ponzio, Perez y Scocco daba pena porque su nivel y compromiso se merecían otro presente. Tomaron la lanza acompañados por un Maidana (que ya no es el impenetrable) y Pinola (que que es un buen referente pero es lento para cubrir la espalda de Casco) pero ellos no pudieron suplir las graves falencias del armado del plantel. La dirigencia pensó que Gallardo haría magia como hizo en el 2015 (donde encontró un plantel que se comprometió y cada jugador se convirtió en figura en su puesto) pero esta vez hubo jugadores que no estuvieron al nivel que se necesitaba.
 Gol mal anulado episodio mil...

Ayer se jugó un partido trabado, en el que los bosteros se tomaron su tiempo (5 puntos de ventaja y un partido menos) y esperaron que River Plate se desesperara o cometiera errores. El equipo de Gallardo no se desesperó, hizo su partido pero cometió errores importantes. No jugó bien en ofensiva (cuando no funciona Nacho Fernandez y Pity empieza a enloquecer porque no tiene con quien jugar y entonces se pone el balde que le impide ver a sus compañeros, el ataque se queda sin ideas) y en defensa sufrió demasiado. Tan decepcionados estábamos que pocos se quejaron del gol mal anulado. Cuando no se liga o se salen mal las cosas, no es de extrañar que sucedan las cosas a las que no estamos acostumbrados. Nos golpean en los momentos justos (cuando mejor atacábamos se hace expulsar Fernandez, de la falta nos hacen el gol faltando 5 minutos para terminar el primer tiempo, al empatar a los pocos minutos nos hacen el segundo) y hasta las palabras de Gallardo caen en saco roto (el entrenador odia quedarse con un jugador menos, es lo último que le recuerda a los jugadores antes de salir a la cancha ¨entran a la cancha 11, vuelven 11¨).

Lux no fue culpable directo de los goles pero no salva una. Como siempre digo, es un arquero correcto que puede tener una buena atajada o un error (más determinante como la del martes o menos como pasó en algún otro partido) pero que dificilmente te salve un partido (todo lo contrario a Batalla, quien te puede salvar un partido pero comete 1 error en casi todos los partidos y estos pueden ser muy determinantes o pasar inadvertidos). Así es como las 2 pelotas que fueron al arco terminaron en gol. Montiel es un jugador de pura voluntad y muy arriesgado. Es muy rápido y confiado, todas las jugadas son a matar o morir y ayer ganó siempre. Muy meritorio teniendo en cuenta lo que se juega, la edad y la poca experiencia. Maidana y Pinola tuvieron sus desajustes, sus errores pero no afectaron tanto el trámite del partido. Ambos necesitan de compañero de zaga a un jugador rápido (especialmente si deben cubrir constantemente las espaldas del lateral). A Pinola se lo ve demasiado pendiente de la espalda de Casco y eso lo vuelve dubitativo y crea espacios grandes. De Casco ya no se puede decir mucho más salvo que cada vez está jugando peor, siente el murmullo.
La tontería de Fernandez...

El gran trabajo estuvo en la dupla de Ponzio y Perez. Ponzio se siente muy cómodo en estos partidos y volvió a ser el alma del equipo, el que va al piso y no deja que nadie pase cómodo a su lado, Perez fue otro que puso en la cancha todo lo que tenía, tal vez no fue tan claro a la hora de armar el juego pero fue enorme su compromiso. Ambos salvaron increíblemente contraataques que no podían terminar en otro lado que no sea la red. Fernandez se hizo expulsar tontamente, Rojas no recupera su nivel, Martinez chocó durante todo el partido (pero sigue siendo un jugador que no se esconde) y Scocco hizo lo que pudo en este River Plate que lo deja solo. En el segundo tiempo ingresó De la Cruz que volvió a poner vértigo pero fue poco efectivo. El golazo de Ponzio nos hizo creer en el milagro (ya estábamos jugando 10 contra 10) pero esa ilusión duró poco. Gallardo se la había jugado para lograr ese empate desarmando el equipo (Auzqui por Maidana, otro cambio casi tan inexplicable como el del martes cuando ingresó Auzqui por Perez. Sobre el final quemó las naves poniendo a Borré por Perez). 
Todo el equipo unido junto al capitán... así es como habrá que levantarse

Pasaron cosas muy raras esta semana. Solo el cuerpo técnico entenderá los cambios de estos partidos, solo los dirigentes sabrán porqué no traen jugadores de jerarquía para tener un plantel equilibrado y acorde a lo que se juega y solo el plantel sabrá que pasó en estos partidos definitorios (cuando hasta ahora no fallaba). Lo que queda claro es que Gallardo tiene unas semanas para barajar de nuevo y replantear este final de semestre (terminar lo mejor posible en el torneo y ganar la copa Argentina) mientras decide si se queda una temporada más.

Por Charro.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Una noche dolorosa y llena de bronca

En la foto se ve la mano separada pero encima movió el brazo para interferir con la trayectoria

Una noche que parecía de fiesta terminó en desastre, un partido que se empezó dominando, nos lo robaron y finalmente pagamos caros los errores. Una noche en que se pagaron todos los pecados y soberbias de los últimos tiempos. Imposible no recordar el doping, los 2 últimos partidos de la fase de grupos jugando con suplentes, el arquero de categoría que nunca llegó, la ida de Alario y el reemplazo que nunca arrivó, compras inexplicables, Vangioni... y las advertencias que se venían haciendo sobre este partido (y la dirigencia durmió)

River Plate ganaba con autoridad el primer tiempo. 2 a 0 gracias a un penal y un cabezazo de Montiel y a partir de allí extrañamente algo pasó para que no nos cobraran una clara mano en el área (ni siquiera quisieron pedir el VAR, esto hubiera significado la amarilla para el defensor), un fuera de juego cuando Scocco quedaba solo frente al arco y estaba varios metros habilitado, un trompazo a Rojas que no quisieron ver... y un fatídico error en el minuto 46 para que un primer tiempo tranquilo terminara 2 a 1. En el segundo tiempo tardaron 3 minutos en empatar (por otra desconcentración) y en 15 minutos terminaron por destrozar todo lo bueno del primer tiempo y de esta copa. Tal vez pensaron que el partido estaba terminado y repentinamente se vieron frente a un resultado adverso. Es inexplicable que el árbitro haya pedido el VAR para cobrar un penal a favor de Lanús y no lo haya pedido para cobrar el claro penal a favor de River Plate.
Un nuevo sistema que se convierte en la forma de asegurar un robo

Una pena haber arruinado todo con un pésimo segundo tiempo y haber permitido que nos dañaran con tanta alevosía (Fantino durante varios días vino diciendo que nos iban a perjudicar en este partido). A veces no se puede ni debe creer en las conspiraciones pero otras terminan demostrándose la lógica de la realidad. Lo dijo Gallardo, lo del VAR fue un bochorno y hay 7 tipos que se ¨equivocaron¨ pero eso no quita que River Plate se equivocó demasiado en defensa y que algunos jugadores no estuvieron a la altura (especialmente Fernandez y Martinez). Así como la lesión de Saracchi cambió el curso de la serie, la lesión de Enzo Perez terminó de determinar el curso del partido. Casco volvió a demostrar que le pesa la camiseta, Pinola (que había sido figura en el anterior partido) cometió demasiados errores groseros, Maidana no transmitió seguridad, Montiel cometió pecados de juventud, Luz no atajó una pelota, Rojas está intrascendente, Ponzio se movió pero estuvo impreciso, Perez al igual que Fernandez y Martinez estuvieron diluídos y solo Scocco escapó a esta chatura que nos dejó afuera.

Como dijo Ponzio, este grupo tendrá que salir fortalecido porque en las derrotas es donde más se aprende. Será fundamental que el grupo se levante y la dirigencia haga su trabajo para que el plantel tenga jerarquía en todas sus líneas. Son varios los jugadores que ya están muy cerca del retiro y es necesario buscar la continuidad del ciclo y obtener resultados importantes antes de que se vayan. Ahora viene el partido ante los bosteros y habrá que ver como se levanta el ánimo de este plantel.

Por Charro.

domingo, 29 de octubre de 2017

Con los pibes; sin peso y con errores donde no se debe

Un partido duro que se definió por el trabajo en las áreas

Gallardo esta vez no tuvo muchas opciones, decidió no arriesgar más de cara a un partido determinante como el que se jugará el próximo martes. Las lesiones y los errores en el mercado de pases dejaron algunas zonas con problemas que no tienen solución. Las lesiones de Saracchi, Moreira y Lollo (también faltaba el lateral derecho de la reserva) en defensa más las suspensiones de Martinez Quarta y Mayada y venta de Mina para tener cupo extranjero, dejaron solo 5 jugadores profesionales en la defensa. La ida repentina de Alario (sumada a la de Driussi), la libertad de acción de Alonso (para tener cupo de extranjero), las lesiones de Mora y Larrondo (hasta el pibe Picazzo estaba lesionado), la falta de experiencia de Borré y la irregularidad de Auzqui, hacen que Scocco no pueda ser arriesgado nunca. Es así que River Plate ayer presentó un equipo con defensores que no jugaron nunca juntos (incluso Aguirre debió sacrificarse en un puesto al que no está acostumbrado), un mediocampo con un jugador que volvió oficialmente después de 9 meses y una delantera sin peso. Un equipo con demasiados juveniles que aguantó bastante bien el primer tiempo pero sufrió mucho los golpes que recibió.
Excelente gol y definición

Estos partidos se definen por los momentos en que se convierten los goles o por lo determinante de los errores. River Plate sufrió ambos males. Gol al último minuto del primer tiempo, desconcentración en los 2 últlimos goles, incapacidad para definir en el arco contrario y hubo momentos en los que dosificaron el esfuerzo porque no están preparados para el esfuerzo que les demanda Gallardo y eso el rival no lo perdonó.

El partido pudo ser para cualquiera de los 2 en el primer tiempo. River Plate contuvo al rival (que tampoco tuvo muchas luces) pero llegaban al área lastimando más. Hay veces que en las actitudes de los pibes se puede intuir la orden del banco. En mi opinión Gallardo les pidió mucha presión, que cuidaran la pelota y que no los dejaran venir cómodos. La sucesión de amarillas complicó esa tarea (es otra orden de Gallardo, no acepta que el equipo pierda un jugador) y los defensores tuvieron mucho miedo al poner la pierna y en el segundo tiempo más de uno quedó muy cansado (se notaba en los errores en los pases y que varias veces ya no corrían a sus marcas (especialmente el mediocampo).
 El debut del hijo de Gallardo...

Más allá de los pibes que debutaron (fallido por el rendimiento general al que no pudieron escapar), lo más preocupante es el bajo nivel de algunos suplentes (esos que suelen estar en el banco de suplentes). A Ponzio no le queda tanta cuerda e Iván Rossi quedaría como su reemplazo natural (?) y lamentablemente no se está ganando el puesto (y tampoco está jugando Morán Correa. Ayer no tuvo un mal primer tiempo pero sus baches son muy peligrosos). La falta de delanteros está obligando a Gallardo a poner seguido a Auzqui y Borré pero ninguno de los 2 son soluciones en este momento (Auzqui es buena intención pero puro barullo y el colombiano es muy liviano), Barboza está decepcionando (cumplió bien la función de líder defensivo al lado de tantos pibes pero en el segundo tiempo se diluyó) y Denis Rodriguez sintió la falta de fútbol.

Otra vez Batalla quedó expuesto (fue su culpa el gol al último minuto del primer tiempo) y su grave error se vuelve a pagar muy caro (es uno de los grandes problemas que está teniendo Batalla, sus errores tienen un precio muy caro, son en partidos o momentos determinantes). En la defensa debutaron los laterales Aguirre y Nahuel Gallardo (Aguirre fue improvisado a la derecha porque el lateral de la reserva también estaba lesionado). Gallardo tenía todas las cámaras encima y respondió bien (especialmente por actitud) en el primer tiempo (terminó siendo lo mejor de la defensa). De centrales estuvieron Barboza y Sibile (no suelen juegar juntos estos defensores) y se les notó el desacople y el nerviosismo del debutante. Rossi se mareó ante tanto toque cordobes y no fue bien custodiado por Rodriguez ni Palacios (siempre tomaban a los cordobeses desde atrás y por eso llegaron tan cómodos en los goles). En ofensiva estos jugadores intentaron juntarse con De La Cruz pero no lo lograron y el uruguayo poco pudo hacer porque ni siquiera tuvo oportunidad de juntarse con Auzqui y Borré.
Muchos debuts para un partido

Es cierto que no se podía poner a los titulares porque el plentel está descompensado. El equipo que se presentó ayer no es ni siquiera el suplente. Esta falta de jerarquía se notó demasiado porque una cosa es poner a un debutante y otra es que la estructura base esté colmada por debutantes o jugadores de poca jerarquía. Más allá de lo excepcional de la circunstancia y de lo exagerado del resultado (no se merecían esta goleada de 4 a 0), sería bueno que el manager y cuerpo técnico revean las compras del mercado de pases. Las lesiones de los laterales (de primera y reserva) entra en la categoría mala suerte (aunque se dejaron ir a algunos jugadores de ese puesto), lo de la suspensiones nadie quiere escuchar ni decir de quien es la responsabilidad pero lo Lollo, Larrondo y Alario y el desbalanceo del plantel no puede ser pasado por alto (recién en este mercado de pases Gallardo logró tener diferentes variantes en el mediocampo). Los primeros 2 nombres son inversiones caras (especialmente porque se pagó más de lo que la cláusula indicaba) que pudieron haber implicado la llegada de otros jugadores y lo de Alario no puede pasar tan sorpresivamente en un momento tan determinante.

Así estamos y se está pagando muy caro porque ya estamos a 9 puntos del líder cuando recién van 7 fechas (y siempre hay que pensar en la clasificación para la copa).

Por Charro. 

miércoles, 25 de octubre de 2017

En el Monumental otra vez respondió el equipo

Un gol que nos llena de felicidad, una definición de goleador...

Semifinales de la Copa Libertadores, todos sabemos que llegar hasta aquí implica jugar un partido de ida y vuelta complicado y que tendrá una fuerte carga estratégica. El equipo de Gallardo entró sabiendo lo que significa cometer un error en esta clase de definiciones y así fue como se jugó un partido sin fisuras. Una de las ventajas que tiene esta etapa de River Plate es que Gallardo nos llevó a tantas definiciones importantes que tanto los jugadores como los hinchas sabemos lo que debemos hacer y la confianza es casi ciega (es ¨casi¨ porque la gran mayoría cree que se ganarán todas las definiciones y hasta ahora casi que no se ha fallado).
Nuevo capítulo en la recepción del equipo...

Así como el equipo jugó un gran partido, los hinchas también jugamos nuestro partido. Desde temprano la gente llegó confiada al Monumental (algo que para muchos significa disminuir tensiones) y se llegó el estadio sabiendo que habría que armar otra fiesta. La recepción del equipo nuevamente fue extraordinaria (como ya estamos ¨acostumbrados¨ para estas fechas especiales y sabemos como influye en el rival) y se logró que la presión empezara en las tribunas y continuara en la cancha (o viceversa). La ¨tranquilidad¨ fue tan clara que hasta la policía es amable (?); con controles policiales rápidos, con algunas sonrisas y frases simpáticas (nunca visto en partidos decisivos).
Maidana tuvo que aclararle algunos puntos al mala leche de Sand...

El plantel entró a la cancha con las ideas muy claras, sabiendo que el partido dura 180 minutos y que en el Monumental se necesitaba terminar con el arco en 0. Atacó con esta premisa sellada en la mente de cada jugador y todos conscientes de lo que implica un error.  La tarea colectiva fue soberbia y varios jugadores tuvieron un gran nivel. La tranquilidad para mover la pelota para crear espacios y la presión para recuperar la pelota en campo rival fueron los mayores méritos de la noche.
El dueño del mediocampo, la serenidad y empuje para estos partidos complicados

Extrañamente Lux no participó del partido, tuvo uno de sus partidos más tranquilos, su participación se limitó practicamente a jugar con los pies, a ser un jugador más a la hora de hacer circular la pelota. En defensa Maidana y Pinola jugaron su mejor partido como pareja central, hicieron lo que todos esperábamos de ellos, serenidad y concentración para no permitir que Sand (un desagradecido y porquería de persona salida de nuestras inferiores como pocas recordemos) o cualquier otro jugador llegara al área. Hasta en el juego aereo mostraron seguridad y fueron una constante preocupación en el área rival (sorpresivamente Pinola pateó desde afuera del área y su tiro pegó en el palo), fueron la constante salida del equipo y siempre llevaron la pelota con tranquilidad y seguridad. La gran sorpresa llegó por los laterales, Montiel y Saracchi fueron punzantes en ataque, participaron muchísimo en el juego ofensivo pero además lograron neutralizar la ofensiva rival (tanto Montiel con Acosta como Saracchi con Silva), nunca se dejaron ganar en velocidad y hasta se recuperaron cuando Lanús les complicaba con el juego ofensivo de sus laterales (Acosta se mueve con mucha inteligencia en ofensiva y muchas veces arma un hueco para el ingreso de su lateral). El trabajo defensivo no se limitó a los defensores, también tuvieron mucho que ver en esta neutralización del rival, los rendimientos de Ponzio y Enzo Perez. Ponzio empezó dubitativo pero terminó siendo el dueño del mediocampo, no dejó que pasara nadie y distribuyó el balón mientras Perez se movía por todo el frente para llevar la pelota de izquierda a derecha y viceversa (ahí estuvo la gran virtud del equipo, la tranquilidad para mover la pelota). El equipo jugó con muchísima madurez y seguridad. Ponzio sabe que ahora puede apoyarse en Perez para lo anímico, puede cederle la creación ofensiva y al mismo tiempo sabe que tendrá ayuda defensiva y también podrá apoyarse para ello en Perez y Rojas. La seguridad y experiencia de estos jugadores (más la de Pinola y Maidana en defensa y Scocco en ataque) hizo que todos armaran un gran trabajo colectivo.
El grito de gol desde el alma

El trabajo ofensivo necesitó de mucha serenidad, movimientos de sus mediocampistas para crear espacios y entrar por algunos huecos (esto no se logró) y en esto se falló durante gran parte del partido porque Nacho Fernandez, Rojas y el Pity Martinez no lograron imponer su juego. Fernandez porque no se encontró con la pelota y estuvo errático, Rojas estuvo estático y participó muy poco y Pity fue el que más intentó pero chocó mucho (aunque luego se rebelaba y muchas veces recuperó el balón perdido o provocó errores rivales, aún no jugando bien fue muy importante en la ofensiva. El ingreso de De La Cruz le dio al partido algo de desorden y complicó un poco a Lanús, todos salieron de su zona de confort y aunque muchas veces chocó (al mejor estilo Pity), también logró abrir la defensa rival (incluso en el gol millonario). Scocco (jugó algo solitario) fue el que tuvo las oportunidades poco claras pero aprovechó el rebote que dio el arquero ante el disparo a quemarropa de Martinez (Scocco fue rápido y definió a la perfección).
 La lesión de Saracchi...

Todos sabemos que ganar 1 a 0 es una diferencia leve en este nivel pero al mismo tiempo es enorme si se vuelve a jugar en este nivel en cancha de Lanús (el famoso gol de visitante implicaría obligar a Lanús a hacer 3 goles). Así como festejamos el gol a los 81 minutos, lamentamos muchísimo la lesión de Saracchi casi al finalizar este partido (iremos a Lanús sin Moreira y sin el uruguayo). Habrá que ir al sur con la misma mentalidad, saber que nada será sencillo pero la confianza en este equipo es absoluta.

Por Charro.

jueves, 19 de octubre de 2017

Deslucido pero oportuno

Un gol para terminar el partido

Costó mucho aunque el marcador final marque lo contrario. Un primer tiempo donde no se pudo sacar ninguna ventaja en el juego y sorpresivamente en los 2 minutos finales se lograron 2 goles y un segundo tiempo en el que se intento dominar el juego para mantener controlado el resultado pero apenas se pudo imponer la jerarquía individual que los diferencia. La gran diferencia se impuso en el momento que se logró golpear; la visita había conseguido realizar un primer tiempo parejo y controlado pero se fue al vestuario con 2 goles abajo, 2 goles en los 2 minutos finales destruye a cualquiera y más a un equipo de tercera categoría que ve que hizo todo bien pero sin saber como se encontró con una derrota que los obligó a salir dejando muchos espacios en defensa. En ese primer tiempo River Plate estuvo incómodo, no encontró espacios, no encontró situaciones de gol, no logró asociarse y el juego no tuvo movilidad. Todo esto hasta los 44 minutos, una jugada de jerarquía de Scocco alcanzó para dejar solo a Saracchi y con una definición perfecta logró la ventaja; cuando Atlanta sacó del medio desconcentrado y lamentando ese gol, Nacho Fernandez provocó el error del rival y sorpresivamente se encontró solo frente al arquero y definió magistralmente para dejar el partido con 2 goles de diferencia.

El segundo tiempo no se jugó mucho mejor pero hubo muchos más espacios y con ello hubo algunas situaciones de gol y además se pudo mostrar la diferencia individual, esa diferencia se vio claramente en varias jugadas individuales (Enzo Perez casi se despacha con otro gol eludiendo gente y corriendo de área a área) hasta que llegó el tercer gol. Una desconcentración faltando menos de 10 minutos le permitió llegar al gol a Atlanta pero al minuto siguiente Auzqui sentenció el partido para terminar en el 4 a 1 final y la clasificación a semifinal.
Saracchi y Scocco, el festejo del primer gol...

Gallardo probó al supuesto equipo titular ante Lanús (salvo Moreira que tuvo descanso porque venía con demasiados partidos seguidos). Lux volvió al arco y tuvo una noche bastante tranquila (más allá de alguna jugada de riesgo, un gol en el que nada tuvo para hacer y una salida alocada que pudo haber terminado en un grave error pero terminó siendo salvada casi de casualidad), en la defensa Maidana y Pinola impusieron su categoría y jugaron con cierta comodidad; Montiel volvió a jugar un buen partido, subió bastante, estuvo firme en la marca y sigue sorprendiendo que siendo un central se mueva con tanta soltura en el lateral (su rapidez y personalidad lo ayudan a ser de gran ayuda) y por izquierda Saracchi volvió a tener un muy buen partido en ofensiva y ciertas dudas defensivas. Le gusta imponer su velocidad e ir hasta el fondo, tiró varios centros y participó bien en el juego ofensivo del equipo. Ponzio volvió a jugar como solo él puede jugar los partidos definitorios, tranquilo y concentrado viendo la necesidad del equipo; a su lado Enzo Perez fue otro de los que mostró la diferencia de categoría entre ambos equipos, inteligente y seguro a la hora de marcar y ser la salida del equipo. 

En ofensiva se destacó Nacho Fernandez (el único movedizo) y Pity Martinez, si bien no tuvo su mejor partido, marcó un buen gol que terminó por liquidar el partido (definición de primera, sin darle tiempo al defensor y al arquero para impedir el gol). De la Cruz volvió a ser movedizo, mostró habilidad, complicó al rival pero su juego se diluye, tiene momentos en los que desaparece del juego y otros electrizantes (un cambio de ritmo interesante que puede ser fundamental si logra imponerlo cuando le convenga al equipo). Por último Scocco no tuvo situaciones de gol pero fue fundamental en el primer gol, su habilidad desequilibró el partido.
Los líderes...

Cuando ya todo estaba sentenciado ingresaron Auzqui y Rojas (apenas entraron hicieron una jugada de pizarrón para dejar el 4 a 1 final) y luego Borré. Un resultado muy cómodo en un partido que no fue cómodo y hará que Gallardo siga pensando y buscando soluciones. Llegar a semifinales de ambas copas no es poco pero aún falta mucho por crecer...

Por Charro.

lunes, 16 de octubre de 2017

Una peligrosa repetición

Una buena jugada colectiva para llegar al gol

River Plate volvió a empatar, volvió a empatar en el Monumental y volvió a hacerlo después de haber conseguido marcar la complicada diferencia inicial. Cuando un problema se repite tantas veces y de formas tan diferentes, el técnico debe revisar mucho como solucionarlo (confío que Gallardo estará pensando mucho acerca de todo esto). 

Van 3 años y en estos años se han cometido varios errores. Se desarmó un equipo campeón y el rearmado lleva mucho tiempo, se han hecho pruebas y hay varios jugadores tuvieron su tiempo para acostumbrarse y adaptarse al peso de la camiseta y de la exigencia pero cuando todo empezaba a encaminarse (por lo que puede verse, un proceso de rearmado implica más de 2 años de compra y venta de jugadores, salvo cuando la billetera es tan grande que permite comprar mucho y las pruebas son más rápidas). La manta es corta, siempre se elige algo para priorizar porque la diferencia entre titulares y suplentes es muy grande o porque aún no están preparados para asumir la responsabilidad o porque aún hay que armar el equipo o porque el equipo aún no madura lo suficiente.
De La Cruz es irregular pero determinante

Este equipo encontró su juego pero aún no maduró. Gallardo quiere que aprendan a manejar el partido, aprender a ser duros y seguros en defensa después haber conseguido lo más complicado, abrir el marcador. Abrir el marcador sin goleadores es un arduo trabajo que implica un gran trabajo en conjunto y los suplentes aún no están al nivel para armar ese juego ni para dar seguridad defensiva (algo que también le cuesta consiguir a los titulares). El gran problema es que Gallardo suplanta estas falencias con un gran discurso motivacional en los partidos definitorios pero que no les llega de la misma forma (o no ejerce la misma presión) en los partidos del campeonato (donde se pueden hacer pruebas para llegar al nivel que pretende el DT). Ayer se consiguió el juego ofensivo, se abrieron bien los laterales, se hizo ancho el campo pero costó llegar al área, faltó el delantero, el que no le tiene miedo al arco.

De esta forma fuimos perdiendo puntos en los distintos campeonatos, siempre se la ¨jugó¨ por los partidos definitorios y arriesgó en el campeonato poniendo a jugadores que no le dieron lo que él necesitaba para ganar esos partidos. Así llegamos a este nuevo campeonato (donde el sorpresivo pero previsible alejamiento de Alario cambió los planes muy sobre la marcha) donde nuevamente aparecen las pruebas. Gallardo decidió poner a los suplentes que deben demostrarle si están a la altura de partidos definitorios y jugar con titulares ante Atlanta. Muchos piensan que la prueba debía ser mechando suplentes en ambos cotejos pero la realidad es que nadie se bancaría una posible derrota ante un equipo de tercera división y Gallardo aún no confía en sus suplentes.
Ni haciendo el gol se salva...

Ayer Batalla tuvo una de sus buenas tardes. Nos salvó varias veces y 2 veces no salvó de lo que hubiera sido una derrota (lo cual marca lo mal que estuvimos defensivamente). La defensa volvió a mostrar que aún hay mucho trabajo por hacer. Moreira volvió a ser un gran acompañante ofensivo y hasta diría que es fundamental su trabajo pero defensivamente dejó mucho que desear, del otro lado lo de Casco cada vez preocupa más. Su trabajo defensivo es paupérrimo y complica a los centrales que se abren mucho para cubrir su sector y obligan a Rossi a bajar demasiado. Los equipos atacan siempre por su sector y hasta a Rojas se lo ve complicado (constantemente intenta dar una mano). Barboza se muestra muy lento (a veces torpe), lo cual es una complicación a la hora de cubrir las espaldas de Casco o para cortar el juego de los jugadores veloces o habilidosos rivales (se mueve mejor ante delanteros estacionados que le intentan ganar con el cuerpo). Su trabajo fue más aceptable en el primer tiempo pero se desmadró cuando se abrió el partido y todo fue un desorden. Montiel sufrió ese desbarajuste por izquierda e intentó cubrir agujeros lo mejor que pudo.

El termómetro del partido fue Rossi. En el primer tiempo llegó bien y hasta los 15 o 20 minutos del segundo tiempo pudo ayudar bien a la defensa. Cuando el rival se acomodó en el medio y empezó a llevar riesgo, Rossi perdió la brújula, se desordenó, se puso nervioso y el rival lo aprovechó. Rojas no pudo ayudar y Palacios también sufre en defensa. Palacios es otra gran ayuda ofensiva pero le falta mucho trabajo defensivo. Se juntó muy bien con De la Cruz (tiene muchísima movilidad y habilidad, lo cual abre a las defensas rivales). Borré y Auzqui pusieron mucha voluntad y se nota la falta de potencia ofensiva y la torpeza al llegar al área. El partido se abrió con un buen gol de Casco y a los pocos minutos otra buena jugada colectiva hizo creer que sería un trámite el resto del partido. El problema es que Atlético de Tucuman se la jugó y llevó mucho peligro y aprovechó el desorden, el desconcierto y la falta de madurez de varios jugadores. No alcanzó poner a un tridente ofensivo (Pity, Fernandez y Scocco) para recuperar la victoria que tanto había costado.

Como dijo Gallardo, hay varios jugadores que tendrán que demostrar que están a la altura. No hay tiempo para pruebas y River Plate necesitará de todos para poder seguir ganando en los 3 frentes.

Por Charro.

domingo, 8 de octubre de 2017

Una ráfaga tempranera acomodó el partido

Calidad pura

Gallardo sigue haciendo historia en las definiciones mano a mano y vaya uno a saber como lo logra. A veces parece una cuestión de suerte, otras de fe, otras de resolución, otras de mentalidad pero la cuestión es que avanza y a veces lo hace de una forma mucho más simple de lo que debiera por su juego. A veces el juego del equipo queda en deuda y en duda pero el resultado le da aire para seguir probando. Ante Defensa y Justicia tiene la salvedad que 5 jugadores titulares no pudieron estar presentes (y otro se lesionó en el primer tiempo) y sin embargo fue superior al rival.

Formosa volvió a vivir una fiesta. Los goles al inicio del partido acomodaron el trámite del mismo, un penal y poco después una definición magistral de Scocco permitieron que River Plate se pusiera 2 a 0 antes de los 15 minutos y así se dedicó a manejar el partido (o mejor dicho a impedir que el rival tuviera facilidades al atacar). El trámite parecía controlado pero sin brillar (es más, diría que se hizo deslucido gracias a la presión millonaria, a la falta de ideas y precisión de ambos equipos y al pésimo estado del campo de juego), no pasaba mucho y por eso no extrañó que se presentaran algunas situaciones recién sobre el final del partido (cuando el rival debió presionar un poco más y dejó algunos espacios). Sobre el final Palacios se emocionó por su primer gol y selló el 3 a 0 final.
El festejo del goleador

Lux tuvo poco trabajo pero se mostró seguro (sigue pareciéndome un arquero correcto pero que no te salva partidos, no suele mandarse grandes cagadas pero tampoco te salva en las complicadas). La defensa volvió a mostrar a un entusiasta Montiel (jugando nuevamente fuera de su puesto pero siendo muy efectivo su juego de lateral, se destaca mucho por su velocidad y su deseo constante de acompañar las jugadas ofensivas; es inteligente, ordenado, habilidoso, tiene mucha personalidad pero a veces arriesga demasiado), y por izquierda volvió a jugar Saracchi (defensivamente algunas veces le ganaron muy peligrosamente la espalda porque confía mucho en su velocidad, ofensivamente también se muestra rápido y seguro). La dupla central sigue siendo una preocupación, tal vez esperamos demasiado (?) de Maidana y Pinola pero la realidad es que la suma de 2 grandes defensores no está dando como resultado una defensa impasable, en lugar de sumar pareciera que se restan. Cubren algunas situaciones pero no generan la seguridad que se espera de una dupla que si estuvieran en su mejor nivel y se entendieran a la perfección deberían ser la dupla central de la selección. El gran trabajo defensivo estuvo a cargo de Ponzio (el que siempre está en las difíciles, cuando el equipo perdió 5 titulares y había que ganar el partido volvió a ponerse el equipo al hombro), probablemente lo ayuda la presencia de Rojas a su lado (jugó mal porque estuvo estático pero probablemente lo acomoda a Ponzio, le da una referencia, lo libera de algunos sectores o le cubre bien los huecos que pudiera dejar; Rojas es otro jugador inteligente que no le importa brillar sino cumplir con una tarea que beneficie al equipo).

En ofensiva (ante tantas faltas importantes, los que generan fútbol) se destacó De La Cruz (el poco tiempo que estuvo porque sufrió una plancha que lo dejó fuera antes de terminar el primer tiempo) por su rapidez vertical y movilidad por el frente de ataque. Lamentablemente no tuvo mucha ayuda de Rojas ni de Auzqui (pareciera que el Pity le regaló el casco que tuvo en sus primeros años, a veces le da al rival pases de un metro o se obstina en pasar por donde es imposible teniendo a un compañero al lado en lugar de aprovechar su velocidad haciendo una pared). Borré sigue siendo flojo y el salvador sigue siendo Scocco. Él avisó que no es centrodelantero pero que se acomodaría si el técnico lo necesita. La calidad, experiencia y confianza que tiene en este momento lo está convirtiendo en un goleador letal que nos simplifica el trámite de los partidos (11 goles en 11 partidos en un increíble promedio). En el segundo tiempo Palacios (que reemplazó al uruguayo) no logró darle juego al equipo y Rossi (cada vez se parece más a Ponzio) que entró por Rojas le dio más ímpetu pero sin claridad.
La emoción de los pibes muestra lo difícil que es llegar

River Plate ya está en cuartos de final esperando al ganador de Belgrano vs. Atlanta (y en semifinal no aparecería ningún ¨cuco¨) y solo queda esperar que el calendario tan apretado (especialmente teniendo en cuenta hay elecciones y posibles partidos de repechaje de la selección) no complique la continuidad de los torneos en los que estamos compitiendo y esperamos llegar a la final de ambos sin perder el tren del campeonato (como nos pasó en el anterior). No es tarea sencilla (dependeremos mucho de las rachas, del nivel individual, de ir mejorando el juego y de que no haya lesionados) pero el plantel tiene toda la intención de lograrlo...

Por Charro.

lunes, 2 de octubre de 2017

Un punto sin brillo

Con un penal Scocco mantiene su racha goleadora

Es arduo y agotador el trabajo de armar un nuevo equipo, tanto para el cuerpo técnico como para los hinchas. Lleva mucho tiempo evaluar, encontrar y lograr que lleguen jugadores capaces de vestir el manto sagrado, cuesta otro tanto que entiendan y lleven adelante eficientemente el trabajo que pretende el cuerpo técnico, luego hay que decidir cuales sirven y cuales no de esas compras que se realizaron y finalmente, cuando nos quedamos con los que realmente valen la pena, hay que nutrirlos de experiencia para que no fallen en los momentos cruciales. Todo ese trabajo se empezó a hacer con Almeyda (con la vuelta a primera), continuó Ramón (con el título nacional) y terminó con Gallardo (y sus copas internacionales). Rápidamente se liquidó a ese plantel y Gallardo tuvo el complicado trabajo de rearmado que mezcló con algunos títulos que le dieron aire para continuar con este trabajo pero que se complica cuando aparecen ventas sorpresivas que destruyen la planificación.

Después de un largo trabajo se había conseguido encontrar jugadores acordes al momento que está viviendo River Plate (competir en instantcias finales de Copa Libertadores, Copa Argentina y campeonato nacional), excepto el puesto de arquero (que no se reforzó a principio de año y ahora era complicado encontrar un arquero importante), los demás puestos estaban bastante cubiertos (especialmente luego de la compra de Saracchi) y hasta se había dado un importante salto de calidad con el ingreso de Scocco y Perez, pero todo eso se derrumbó con la salida de Alario y la lesión de Larrondo (más allá de las salidas acordadas de Driussi y Alonso y la lesión de Mora). No es solo la salida del jugador más determinante que teníamos, sino la necesidad de encontrar un nuevo esquema y diferentes soluciones para un problema gravísimo. Con Alario y Driussi se fueron los goles y ahora hay que encontrar nuevos caminos para llegar al gol (y si se hacen menos goles en el arco contrario hay que conseguir que no nos hagan goles con facilidad).
Ponzio y su constante trajín

Gallardo busca variantes ofensivas y defensivas al nuevo problema pero mientras busca la forma de llegar al gol se va dando cuenta que no es fácil mantener el propio arco en 0. Llegar al gol no implica tranquilidad ni la posibilidad de manejar el trámite del partido gracias a la solidez defensiva porque cualquier pelota parada es un riesgo y porque el manejo del balón no lleva peligro al área rival. Los partidos ante AAAJ y Tigre nos muestran esta nueva realidad, Gallardo está trabajando y es cierto que tiene muchísimo por mejorar pero la pregunta es si lograremos ganar alguno de los títulos teniendo en cuenta todo lo que le falta al equipo para ser ¨temible¨. Habrá que confiar en Gallardo cuando dice que él vio a un equipo con tenencia y sin profundidad, con lo cual piensa que no está tan lejos de lo que pretende...
La lluvia hizo complicado el trámite del partido

Ayer, ante Tigre, se volvieron a ver muchos errores defensivos y poca creatividad y peligrosidad ofensiva (supongo que Gallardo se habrá ido muy preocupado). Lux atajó un penal y no tuvo nada que hacer en el gol pero tampoco tuvo más trabajo; en defensa, los laterales tuvieron un trabajo de mucho ida y vuelta, Moreira estuvo muy participativo en ofensiva (extrañamente hizo mucho la diagonal, algo que suele hacer Casco y que tanto le gusta a Gallardo) pero fue Casco el que más falló (increíblmente fue llamado para la selección). A Casco no le sentó bien (?) saber que tiene un reemplazo de calidad. El gran problema es que Maidana y Pinola no forman la dupla que deberían formar según sus antecedentes; no están seguros, no se acoplan, están lentos, inseguros y cometen muchos más errores de los esperables, son 2 jugadores de calidad superior que en lugar de formar una dupla memorable, apenas la están peleando, en lugar de potenciarse se esán disminuyendo. A todas estas dificultades se suma un Ponzio que vuelve a mostrar despliegue pero poca participación efectiva en ofensiva y poco orden en defensa. Tener a Enzo Perez al lado hace que casi se desentienda de la ofensiva y carecer de Rojas lo desordena. 
Pocos momentos de juego y muchos de pelea

En ataque River Plate tuvo algunos buenos momentos, cuando Nacho Fernandez se mueve, avanza con sorpresa y se junta con Enzo Perez (va tomando las riendas del equipo y empieza a ser un capitán más dentro del campo de juego, un punto importante teniendo en cuenta que Ponzio ya piensa en retirarse), la ofensiva encuentra caminos, el problema llega cuando se ponen imprecisos o pierden movilidad (en una cancha chica como la de Tigre es fundamental); ambos tienen despliegue, desequilibrio, sorpresa y habilidad pero a veces se pierden en las defensas cerradas, especialmente cuando el Pity está embarullado, Auzqui no desequilibra o cuando no lo encuentran a Scocco (que a esta altura ya no sabe si estar en el área, si desequilibrar por afuera o juntarse con los mediocampistas).

Debió salir Fernandez y en su lugar entró De La Cruz (un jugador electrizante que aún no puede plasmar lo que insinúa), luego ingresaron Rojas (buscó su lugar defensivo e hizo poco en ataque) y Saracchi (ante la pésima noche de Casco, logró desequilibrar pero tampoco fue efectivo a la hora de ceder la pelota). Así se diluyó otra oportunidad de encontrar el juego que identifique a este plantel y de sumar para no alejarnos de la punta.

Por Charro.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Habrá que encontrar alternativas y regularidad...

Una mano, un penal... no se pudo mantener la ventaja

La alegría del 8 a 0 le hizo creer a muchos que ya habíamos encontrado la solución para los dilemas que implican tener un plantel con arqueros pocos confiables, con pocos delanteros (sin las características del goleador de área que todos suelen tener) y con una defensa que necesita acoplarse. Lo del jueves no fue un espejismo pero tampoco era la solución definitiva (y Gallardo lo aclaró después del partido). Gallardo había dicho que el esquema de 3 defensores solo serviría para partidos puntuales y todo indica que ante AAAJ no era el momento para repetirlo (claro, esto dicho con el diario del lunes). Gallardo quiso probar con el envión del 8 a 0 y continuar con el esquema que le había dado tanto resultado pero todo indica que los jugadores no estaban en las condiciones físicas y mentales del partido anterior, ni el rival jugó de la misma forma.

Ambos equipos fueron muy atrevidos durante el primer tiempo, eligieron hacer un gran desgaste pero no hubo buenos resultados porque varios jugadores no estuvieron finos en la resolución ni en la creación, hubo muchísima presión pero poca precisión. El primer inconveniente para River Plate fue que AAAJ presionó arriba y se la jugó a atacar con 3 jugadores y River Plate solo defendía con 3 pero con el agravante que nos entraban por los laterales 2 personas sin marca (ni Saracchi ni Auzqui entendieron su función defensiva y Rossi quedó perdido en el centro de la cancha y cuando se iba hacia un lateral quedábamos expuestos al cambio de frente, algo que pocas pudo aprovechar AAAJ). Fue un planteo arriesgado en la que cada uno apostó por sus cualidades, mientras que en el segundo tiempo River Plate dominó más la pelota y los de Paternal se replegaron aprovechando que River Plate no podía penetrar en esa defensa super poblada.

Es una lástima, la tarde estaba hermosa, la gente estaba predispuesta para una fiesta (tal vez por eso estuvo algo apagada, como esperando ver un espectáculo abrumador en la cancha) y los condimentos estaban servidos (la presencia de los All Blacks (?), el DT de la selección, la vuelta de Pisculichi al Monumental, salvo que el equipo no encontró el juego. River Plate presentó una alineación con varios titulares (algunos tuvieron descanso y Maidana tuvo un problema estomacal) y con una aparente línea de 4 en defensa pero rápidamente se notó que Saracchi estaría jugando en el mediocampo.
Barboza aún es un proyecto, todavía no pudo cumplir con la expectativa

Lux no tuvo mucho trabajo (y lamentablemente no fue el arquero salvador, le llegaron una vez y convirtieron) a pesar del esquema abierto que presentó River Plate, en la defensa, Pinola, Barboza y Montiel se recostaron siempre hacia el lado donde estaba la pelota (intentando mantenerse lo más juntos posible) y dejaban grandes huecos en los laterales (donde nunca bajaban los mediocampistas para tapar esos huecos). Cualquier error hubiera significado un gran peligro en contra (de hecho, Montiel falló una vez y lo pagamos con otro error que permitió que el delantero de AAAJ se colara entre los otros centrales e ingresara solo al área para enfrentar a Lux). Salvo el hecho táctico, no se manejaron tan mal defensivamente, se cubrían las espaldas, Barboza estaba seguro en el juego áereo, pero le cuesta cubrir las espaldas porque está muy lento, a veces lo arregla con personalidad pero cuando debe asumir la salida se le complica y pierde confianza (Pinola en cambio se agranda cuando empieza a jugar más arriba para empujar al equipo). Es fundamental que recuperen su nivel y le puedan dar más seguridad a la defensa. Tampoco jugó bien Rossi, quiso pero estaba perdido, no entendió los espacios por cubrir, exactamente el mismo problema que tuvo Saracchi. No encontraron la ubicación y veían pasar a los rivales, estaban muy inseguros con la pelota y no se encontraron con sus compañeros. En el segundo tiempo mejoraron un poco porque se jugó más arriba pero en ese momento se notó el cansancio de otros jugadores. Enzo Perez va recuperando su nivel y estado físico, se nota que es un diferente (el salto de calidad fundamental para el equipo) y veremos si aguanta el ritmo hasta final del semestre.

Arriba pasa a ser fundamental el trabajo de Pity, Fernandez y Auzqui y ayer no funcionaron. Se los notaba cansados y no se pudieron aprovechar los laterales (en el segundo tiempo fue mejor porque se apoyaron en los otros jugadores) pero mucho menos pudieron entrar por el centro (al estar cansados no podían desmarcarse y todo fue muy lento y quedado. El ingreso de Rojas y De La Cruz mejoró mucho esa movilidad pero no fue suficiente (fue más empuje que coordinación pero lograron que AAAJ solo se defendiera). Scocco la sigue peleando arriba (lo cual debe ser desgastante para un jugador que no está acostumbrado a este juego) y Borré no logró conectarse con sus compañeros de ataque (lo perjudicó el cansancio de Martinez, que llegó un momento que en la misma jugada le dio 4 veces la pelota a un rival).
puro ímpetu De la Cruz

Es una pena no haber aprovechado el envión y es una vergüenza que no se haya jugado hoy (como finalmente lo hicieron Lanús y CASLA) como estaba estipulado en el fixture, alguna mano negra hizo la modificación del caso y terminamos perjudicados. Es a lo que hay que enfrentarse y hay que empezar a preocuparse porque estos son los puntos que duelen al final del torneo...

Por Charro.

viernes, 22 de septiembre de 2017

En un partido histórico, la alegría es Monumental

Una noche inolvidable...

Tanto maltrato recibió el Monumental, tanta desilusión tuvo en Cochabamba el hincha, tanto se sufrió esta semana, tanta necesidad de revancha tenían los jugadores, tanta épica se necesitaba para dar vuelta un 0-3... que finalmente todo se transformó en una desesperada búsqueda de esperanza, en una esperanzadora y simbólica promesa de que todos haríamos todo lo que estuviera a nuestro alcance para convertir la semana de dolor y desilusión en una jornada de ilusión, milagro y épica. El Monumental se vistió de fiesta como en sus mejores jornadas y listo para honrar la historia que la precedía, el hincha fue preparado para convertir la incertidumbre en aliento y la desazón en impulso, los jugadores se mentalizaron en que podían y que iban a intentar durante los 90 minutos. Todos querían pasar aunque fuera muy difícil y todo indicara lo contrario. Hubo que tragarse cargadas ajenas, la desilusión propia y las operetas (desde un pobre Chilavert o un inexistente Pochi Chavez hasta el periodismo detestable).
El grito sagrado

Claro que toda jornada épica debe tener condimentos especiales. La semana torturante nos preparó para que cada actor de esta noche inolvidable cumpliera su papel de la mejor manera, la llovizna nos predispuso, la noche nos cobijó y la salida del equipo fue el inicio de la función. El aliento, los fuegos artificiales, las luces, el humo, el agua, la poca visibilidad, el ruido, un plantel que se concentró y se infló de valor y otro que se llenó de dudas y se desinfló. No habían empezado los últimos 90 minutos pero el partido ya se había empezado a dar vuelta.
El sentimiento en un grito

El Muñeco tomó una decisión arriesgada pero muy meditada. Todavía no había encontrado el equipo y le pareció el momento adecuado para hacer una prueba importante teniendo en cuenta el esquema del rival y las características de sus mejores jugadores. La gran incógnita era como lograr convertir 4 goles y que no nos convirtieran goles, quien y como se harían los goles cuando no hay goleadores y como lograr mantener el propio arco en 0 cuando no hay un arquero salva partidos y la defensa es endeble en los centros e insegura ante los contraataques. La respuesta de Gallardo fue defender con 3 (por más que no lo hubiera probado con los nuevos intérpretes) y llenar el mediocampo de jugadores talentosos y con llegada. Lo que pudiera parecer arriesgado defensivamente y amontonamiento en el medio, terminó siendo una llave.
Segundo gol de Scocco, otro golazo de una noche inolvidable

Gallardo se la jugó por Montiel (un pibe que siempre mostró sacrificio, personalidad y velocidad, que respondió de lateral a pesar de ser un central y que no bajó los brazos aunque las oportunidades llegaran a cuenta gotas y tan espaciadas que podrían desesperar) porque hizo un par de buenos partidos (uno de lateral y otro de central) y eso le dio la posibilidad de utilizar a todos los jugadores de su confianza en el medio (hasta ahora siempre había tenido que dejar a alguno afuera, primero lo iba dejando a Enzo Perez para que se recuperara físicamente, después a Rojas por una lesión y luego a Nacho Fernandez por su bajo rendimiento). Finalmente, con la última duda optó por poner a Auzqui y no darle toda la presión a Borré (un pibe al que quería llevar de a poco pero las circunstancias hicieron que debiera ser un ¨salvador¨). ¨Napoleón¨ Gallardo se la jugó y no le pudo salir mejor.
El desborde y el gol abrazados...

Tal como pensó Gallardo, los bolivianos salieron con un esquema de aguantar, de encerrarse e impedir que River Plate desequilibrara, 2 líneas defensivas de 4 jugadores y otro más mutando según la posición del rival y sólo un jugador preparado para aguantar la pelota arriba hasta que llegaran los refuerzos. Algunos pensaron que River Plate caería en la trampa y perdería las subidas por los laterales yendo siempre por el medio y ayudaría a armar el embudo salvador de los bolivianos, sin embargo desde el primer minuto se vio que River Plate tenía su propio plan y convicción. 
Primer gol de Enzo Perez, el cuarto gol de River Plate...

River Plate empezó a apretar con sus defensores muy arriba (Maidana encargado de ser el último hombre, a veces acompañado por Ponzio y otras con una clara línea de 3), Pinola y Montiel se animaban a pasar el mediocampo para dar el primer pase y cederles la pelota a los que saben manejarla (pero con la ventaja de estar con la pelota dominada y habiendo pasado a los primeros defensores rivales), el Pity Martinez y Auzqui lograban correr junto a la línea del lateral, llegaban hasta el fondo y siempre tenían gente en quienes apoyarse, Perez era un doble 5 pero adelantado y Nacho Fernandez jugaba aún más adelantado conectando todas las líneas, el famoso desorden ordenado que había anticipado Pity Martinez en la pretemporada se empezó a ver ayer. Todos los jugadores se movían en el frente de ataque y se llevaban las marcas provocando espacios, el constante movimiento en ataque desorientaba al rival, los defensores cerraban sus líneas ante el que llevaba la pelota pero éste siempre tenía un pase para alguien que penetraba esas líneas defensivas rivales. Como dijo Gallardo, ahora todos hablan de un rival débil (el mismo que nos hizo 3 en Cochabamba, que clasificó en su grupo y eliminó al mejor equipo en los grupos sin que le hicieran goles en Brasil) pero la realidad es que River Plate lo convirtió en un equipo débil (ya sea por superioridad física, tecnica, táctica y/o mental).
Calidad, serenidad, experiencia, efectividad... grandeza

El secreto para simplificar el partido era convertir en los primeros 20 minutos (como si fuera fácil) y eso se logró con un pase magnífico entre líneas de Ponzio (luego de robar una pelota en el medio) y Scocco con gran rapidez, maestría y frialdad (le ganó a 2 defensores en velocidad, hizo un caño, eludió al arquero y definió con seguridad) hizo el primer gol de una noche soñada y consagratoria (después de haber perdido goles fundamentales en Cochabamba logra revertirlo con una noche de 5 goles...). Habiendo conseguido lo más difícil era necesario no perder presión y mantener el mismo espíritu. Pocos minutos después llegó el segundo gol con un latigazo de Scocco (recibió el balón con su pierna derecha, se acomodó entre marcas para estar frente al arco y sorpresivamente le pegó al arco con muy poco recorrido de su pierna pero con tal fuerza y precisión que la pelota pasó por el único espacio que había entre la pierna del defensor, la mano del arquero y el travesaño). Con esto no alcanzaba pero unos minutos después, Scocco tiró un centro rasante buscando el pie de alguno de los que entraban al área y tuvo tanta fortuna que la comba que llevaba logró que se le metiera al arquero en el segundo palo. El milagro se había concretado y empezaba un nuevo partido, en el primer cuarto del partido ya nadie tenía ventaja y la nueva pregunta era si se mantendría la presión o se dejaría salir al rival. River Plate siguió ahorcando al rival y finalmente con una asistencia de Scocco, Enzo Perez convirtió su primer gol ingresando solo al área rival (definiendo con serenidad y exactitud ante la salida del arquero).


Así terminó el primer tiempo y con gran alegría se esperaba el segundo tiempo. Se había hecho todo lo que exigía el partido, un partido perfecto pero un error aún podía dejarnos afuera. Otra vez la pregunta era si se dejaba salir al rival o seguiría la presión, el equipo seguiría tan concentrado o necesitaría un respiro para volver a presionar luego. A los 40 segundo llegó el quinto gol (otro de Scocco) y en pocos minutos Fernandez y Scocco volvieron a anotar. La fórmula se repetía, se penetraba por los laterales y el centro iba hacia atrás para la entrada de un volante o se rompía líneas por el medio y se cedía la pelota al que entraba solo. La seríe ya estaba sentenciada pero faltaba un gol inolvidable de Enzo Perez que recuperó una pelota en su propia área y llegó al área rival eludiendo y ganando en velocidad a 3 rivales para pasar la pelota por encima del arquero (envidiable calidad y fortaleza física para lograr algo así sobre el final del partido).


Hablar individualmente es injusto porque el equipo tuvo una noche soñada. Lux en los primeros 75 minutos ni la tocó (salvo con los pies para dar algún pase) y los bolivianos ni siquiera patearon al arco, los 3 defensores cumplieron funciones de salir jugando más que defensivas, Ponzio mostró la personalidad, el empuje y la concentración de siempre (lo mismo que la defensa) pero lo que brilló fue el juego de Rojas, Martinez, Auzqui, Fernandez, Perez y Scocco (los 3 últimos en un nivel superlativo). Cada uno en lo suyo (la gambeta atrevida y endiablada de Pity los volvió locos y por eso recibió la merecida ovación, la velocidad de Auzqui fue imparable, el juego y posicionamiento del resto fue inmarcable pero la efectividad de Scocco también será recordada por los bolivianos). Acertó Gallardo, los jugadores tuvieron una noche increíble y el equipo tocó a toda orquesta, nadie desentonó. El destino a veces es muy raro. La suerte nos golpeó en Cochabamba con un muy injusto 0-3 y ayer nos sonrió al permitir que entraran las que debían entrar. La pelota pasaba con exactitud y pocas veces se da la justeza de la definición. Como dijo Gallardo, la ovación se la merecen los jugadores y ojalá esto sirva para iniciar el camino final de un equipo que se consagre con la copa.
El final de una obra maestra. Segundo gol de Enzo Perez, octavo de River Plate... final de una noche inolvidable
Por Charro.